{"id":332,"date":"2020-10-30T18:50:00","date_gmt":"2020-10-30T18:50:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luisalen.com\/?p=332"},"modified":"2023-02-07T20:56:04","modified_gmt":"2023-02-07T20:56:04","slug":"la-carta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luisalen.com\/?p=332","title":{"rendered":"La carta"},"content":{"rendered":"\n<p>Entre los mejores g\u00e9neros literarios, el de escribir cartas ocupa un lugar no menor. Nombres c\u00e9lebres como los de Rilke, Kerouac, Flaubert, Goethe, B\u00e9cquer, Herman Hesse y Thomas Mann, Kafka, Rousseau y Kawabata, entre muchos otros, dan cuenta de la trascendencia de lo epistolar en la historia de las letras. Tal vez en el tecnologizado mundo de hoy, cuando la gente se comunica cotidianamente por mensajes que parten de celulares, tablets y notebooks y a lo sumo, lo que antes se escrib\u00eda en una carta meditada y corregida sobre el papel hoy se teclea con v\u00e9rtigo en m\u00faltiples e-mails, hablar de cartas parezca un anacronismo. Pero no lo es. Porque basta una carta para que el escenario pol\u00edtico se trastorne. Ya veremos c\u00f3mo. Pero antes empecemos a desmenuzar las \u00faltimas aventuras de las patrullas mitristas en su guerra de nunca acabar contra el populismo. Vale la pena detenerse en la columna que Luciana V\u00e1zquez public\u00f3 el 24\/10\/2020, titulada \u201cEl (anti) capitalismo en versi\u00f3n kirchnerista\u201d. Porque se trata de una exposici\u00f3n meditada del pensamiento de la derecha de nuestro pa\u00eds, en sus versiones m\u00e1s ilustradas. Sostiene V\u00e1quez que \u201choy el conflicto entre versiones contrapuestas de la Argentina -una que cree en el capitalismo y en sus instituciones y otra que descree de sus beneficios- est\u00e1 en las zonas grises de esos hechos. La Argentina es un pa\u00eds con muchas deudas internas: una gran parte de la poblaci\u00f3n est\u00e1 en condiciones de enumerar derechos vulnerados. La colisi\u00f3n, el choque de derechos leg\u00edtimos es el trazado legal de un pa\u00eds empobrecido\u201d. C\u00f3mo no estar de acuerdo con estas palabras. Es cierto. La grieta divide a los que sostienen al capitalismo en sus versiones m\u00e1s crudas, que desnudan claramente la injusticia de un modelo que solo cree en el lucro como objetivo y que privilegia el ego\u00edsmo y el sometimiento de los no privilegiados a los que s\u00ed lo son, de quienes buscan una alternativa, ya sea que crean que dentro del mismo modelo pueden existir maneras de corregir esas injusticias, o que sostengan que no hay otra forma de superar al capitalismo que no involucre su final y su reemplazo por un nuevo modelo que hasta ahora no ha encontrado una concreci\u00f3n viable y permanente, tras el fracaso del llamado socialismo real. V\u00e1zquez lo entiende y sabe que el n\u00facleo de la contienda pol\u00edtica de nuestros d\u00edas se esconde en esa disputa. Claro que ella escribe en <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong>. Y entonces dice que \u201cla cuesti\u00f3n central que se impone es si el derecho de propiedad privada y su protecci\u00f3n se considera el camino m\u00e1s leg\u00edtimo y efectivo en pos de un pa\u00eds productivo, justo, equitativo y de crecimiento sustentable. Y ah\u00ed hay un problema important\u00edsimo del presente argentino: que parte de la coalici\u00f3n gobernante del Frente de Todos no cree en el derecho a la propiedad privada, sobre todo a la propiedad privada de los otros. Hay derechos buenos y derechos de derecha\u201d. Hay que detenerse en estas palabras y pensarlas de otro modo. \u00bfLa propiedad privada es un derecho que merece protecci\u00f3n para lograr ese pa\u00eds que menciona la columnista? Habr\u00eda que remontarse a la Constituci\u00f3n de 1949. La misma que el golpe criminal de Aramburu y Rojas borr\u00f3 con un bando militar. La que hablaba en su Cap\u00edtulo IV de la funci\u00f3n social de la propiedad, el capital y la actividad econ\u00f3mica, a punto tal que el art\u00edculo 38 establec\u00eda que \u201cLa propiedad privada tiene una funci\u00f3n social y, en consecuencia, estar\u00e1 sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien com\u00fan. Incumbe al Estado fiscalizar la distribuci\u00f3n y la utilizaci\u00f3n del campo e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en inter\u00e9s de la comunidad, y procurar a cada abriego o familia labriega la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva\u201d. La simple lectura de esa norma tal vez sirva para explicar por qu\u00e9 el empe\u00f1o de nuestra derecha en combatir al peronismo. Porque esa pauta program\u00e1tica (toda Constituci\u00f3n es un programa de vida en com\u00fan, en definitiva) choca contra la visi\u00f3n de quienes creen que la propiedad privada es un derecho absoluto que no debe ni puede ser puesto en cuesti\u00f3n por nadie, y mucho menos por el Estado. Lo que permite a V\u00e1zquez, puesta a analizar los conflictos actuales sobre la posesi\u00f3n de tierras, expresar que \u201cEsta visi\u00f3n de las tomas, este salto conceptual desde un conflicto que podr\u00eda quedar acotado al \u00e1mbito privado y al derecho de familia, una sucesi\u00f3n re\u00f1ida entre hermanos, a la operaci\u00f3n ideol\u00f3gica que le superpone una visi\u00f3n del mundo -redistribuir las tierras para hacerlas productivas en una econom\u00eda agroecol\u00f3gica, reacia a la \u00faltima tecnolog\u00eda del campo argentino y del mundo que ha permitido ampliar la posibilidad de alimentar a millones en todo el planeta-, ese conflicto est\u00e1 hablando de una disputa ideol\u00f3gica\u201d. Y una vez m\u00e1s hay que estar de acuerdo en un punto central: se trata de una disputa ideol\u00f3gica. Y la ideolog\u00eda es una cosmovisi\u00f3n que se expresa en todas las actividades humanas. Cuando esa cosmovisi\u00f3n es compartida por una clase, que se preocupa en elaborarla cient\u00edficamente, traducirla a la lengua com\u00fan, convertirla en verdad religiosa y hacerla parte de las tradiciones, estamos frente a una ideolog\u00eda org\u00e1nica. Como la de nuestra derecha. Que en general, se preocupa en dejar sentado que no est\u00e1 surcada por la ideolog\u00eda. Lo que no es otra cosa que un disfraz que oculta su cosmovisi\u00f3n. Que es la que permite a V\u00e1zquez avanzar con sus planteos: \u201cEste marco plantea una pregunta: cu\u00e1n capitalista es la Argentina y si el modo de salir de esta crisis, que es terminal pero nunca toca el fondo, es el modelo capitalista con un Estado de bienestar interesante, no un Estado presente ret\u00f3rico\u201d. Capitalismo m\u00e1s estado de bienestar. Casi un axioma keynesiano o un postulado socialdem\u00f3crata. Que, para V\u00e1zquez, est\u00e1 lejos de lo que el Frente de Todos puede llevar adelante en nuestro pa\u00eds, porque para ella \u201cLas \u00fanicas certezas que el Gobierno es capaz de construir est\u00e1n en el pasado: una \u00e9pica que lo reinventa con un consenso asombroso en la esfera oficialista. Pero hacia adelante no hay futuro. No hay un futuro propuesto e imaginado en com\u00fan. Hacia adelante, solo se instalan interrogantes y dudas inquietantes sin que haya respuestas todav\u00eda. Apenas contradicciones que se renuevan d\u00eda a d\u00eda\u201d. De un modo inteligente, la autora defiende la ideolog\u00eda de nuestra derecha, de don Bartolo en adelante (o sea, recurre al pasado sin nombrarlo) al tiempo que niega toda posibilidad de futuro a quienes se contraponen a esa ideolog\u00eda. Tambi\u00e9n&nbsp;&nbsp; Pablo Sirv\u00e9n, cuando el 25\/10\/2020 habla de \u201cCensores tuertos y malhumorados\u201d escribe p\u00e1rrafos a los que se podr\u00eda prestar conformidad. Hace una contra cr\u00edtica sobre las opiniones que desat\u00f3 una nota de Pola Olaixarac sobre el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero, lo que le permite sostener que \u201cLas nuevas generaciones de periodistas, tan talentosos en lo suyo, deben explorar mejor esos antecedentes que ignoran y abrir sus cabezas en vez de sumarse a las apuradas a la nefasta cultura de la cancelaci\u00f3n que solo busca acallar las voces de los que est\u00e1n en la vereda de enfrente. No volvamos para atr\u00e1s\u201d. Sentencia que, reitero, podr\u00eda compartirse. Claro que no es esa la pr\u00e1ctica com\u00fan de los escribas de la Tribuna de Doctrina, cuyo principal objetivo pareciera ser acallar toda voz que se contraponga con esa visi\u00f3n de un mundo irremediablemente dividido entre quienes mandan porque ese es su m\u00e9rito y quienes deben someterse porque no hay otra posibilidad de subsistencia. Ah\u00ed aparece el novelero Jorge Fern\u00e1ndez D\u00edaz, que el&nbsp; 25\/10\/2020 cree que estamos frente a \u201cUna crisis ag\u00f3nica tramitada por un gobierno imposible\u201d. Es por lo menos curiosa la tenacidad conque desde las p\u00e1ginas de <strong>LA NACI\u00d3N <\/strong>se habla de la agon\u00eda del populismo, en sus vern\u00e1culas versiones de peronismo y\/o kirchnerismo. Una y otra vez se les augura la muerte, sin que tantas profec\u00edas se hayan cumplido ni remotamente. El tinterillo se pierde en referencias que s\u00f3lo \u00e9l y los que se le asemejan pueden encontrar risue\u00f1as, supuestamente referidas a la disputa entre el comunismo y el capitalismo, para afirmar que \u201cEl humor resulta siempre analg\u00e9sico; sobre todo en tiempos alucinatorios y desesperados como los que atraviesa actualmente un pa\u00eds con una crisis ag\u00f3nica tramitada a los tumbos por un gobierno imposible. Tal vez la arquitecta egipcia, aquejada por la fatiga cognitiva del enclaustramiento, haya olvidado que no hay pa\u00eds ni poder, ni siquiera hay impunidad sin una econom\u00eda\u201d. Una vez m\u00e1s el Fern\u00e1ndez que no quiere a los Fern\u00e1ndez se pierde en la confusi\u00f3n entre sus deseos y la realidad. Porque si bien es cierto que el pa\u00eds atraviesa una crisis, lo primero que deber\u00eda decirse sobre la misma es que la provocaron justamente quienes son defendidos por el novelero. Que el gobierno sea imposible es lo que m\u00e1s quieren los seguidores de don Bartolo, pero de ah\u00ed a que eso sea cierto hay un trecho bastante largo. Y cu\u00e1nta falta de creatividad que denota la recurrencia a los emprendimientos fara\u00f3nicos de Cristina. Porque cuando Fern\u00e1ndez (dig\u00e1moslo as\u00ed, Fern\u00e1ndez solo, aunque le moleste) habla de la arquitecta egipcia pretende burlarse de las obras que el kirchnerismo emprendi\u00f3 y que los cuatro a\u00f1os de macrismo, pese al empe\u00f1o puesto de manifiesto, no lograron destruir del todo. Aunque la gobernadora disfrazada de hada buena no haya querido m\u00e1s hospitales ni m\u00e1s universidades. Lo que ocurre es que el novelero, en sus tramas ficticias de pobre sustento, cree en oscuras conspiraciones que se le van desgranando al punto en que la realidad las va desmintiendo. Entonces ya no se trata de Argenzuela sino de que \u201cEste programa de partido \u00fanico, creado por la dinast\u00eda Kirchner y respaldado por La C\u00e1mpora, no aspiraba a construir un r\u00e9gimen chavista, sino una democracia ap\u00f3crifa y feudal\u201d. Programa que nadie ha visto, ya que al parecer solo existe en alguna pr\u00f3xima novelucha de don Fern\u00e1ndez. Que atribuye a las acciones del gobierno una sola finalidad: son hechas \u201cPara simular una fortaleza que no tiene, apenas le queda el insumo del miedo; ladrar y tirar tarascones para que no nos coman vivos, compa\u00f1eros: amenazar la libertad de los periodistas, la carrera de jueces y fiscales, y la propiedad privada de algunos productores o empresarios\u201d. Ning\u00fan periodista, de los que desempe\u00f1an esa noble funci\u00f3n, ha visto amenazada su libertad por serlo. La carrera de los jueces y fiscales solo estuvo en peligro cuando el macrismo persigui\u00f3 a quienes no se le sometieron, persecuci\u00f3n por cierto alentada, promovida y aplaudida por don Fern\u00e1ndez y sus colegas del grupo Saguier-Mitre. Una \u00faltima diatriba del novelero, cada vez m\u00e1s cerca del insulto y del agravio cuando m\u00e1s lejos de cumplirse est\u00e1n sus predicciones: \u201cLa intransigencia de la dinast\u00eda, casada con un dogma que tal vez el propio N\u00e9stor considerar\u00eda un anacronismo o una imbecilidad dadas las condiciones externas e internas, convierte en muy dif\u00edcil la \u00fanica salida posible\u201d. Salida que, a estar a las ideas del Fern\u00e1ndez novelero, ser\u00eda volver al pa\u00eds de 1862 cuando Mitre y Sarmiento encarcelaron opositores, prohibieron peri\u00f3dicos, asesinaron a los jefes que se les opon\u00edan y arrastraron al pa\u00eds a una guerra infame para satisfacer los intereses de sus amos de ultramar. Pero nosotros estamos analizando este presente, en el que Claudio Jacquelin el 26\/10\/2020 nos habla de \u201cDos ilusiones contra la crisis de confianza\u201d. Cosa que \u201cocurre con algunas reuniones que Fern\u00e1ndez multiplica con miembros del establishment empresarial, incluso (o especialmente) con aquellos que no son del agrado de la omnipresente y omnisciente<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/tema\/cristina-kirchner-tid988\"> Cristina Kirchner.<\/a> La existencia de los encuentros se deja caer como por descuido. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hay un multiprop\u00f3sito. Se pretende mostrar a un presidente empoderado, que hace lo necesario para salir de la crisis sin reparar en la agenda de enemistades (muchas) o amistades (pocas) de la vicepresidenta\u201d. La a este punto aburrida reiteraci\u00f3n de las supuestas disputas entre Alberto y Cristina. Que para el columnista son las que acarrean los problemas de un gobierno que, para Jacquelin, no logra hacer que le crean. Y eso pasa porque \u201cLa construcci\u00f3n de confianza tambi\u00e9n es una tarea hacia adentro. El pasado deja huellas. Los silencios, las ausencias o las relampagueantes apariciones de Cristina Kirchner y sus lenguaraces desalinean a Fern\u00e1ndez. Pero tambi\u00e9n lo hacen funcionarios que \u00e9l design\u00f3. La relaci\u00f3n con la Justicia o las tomas de tierras lo confirman\u201d. Y dale con lo mismo. Si Cristina habla porque habla. Y si calla porque calla. Siempre hay motivos ocultos que s\u00f3lo los sagaces escribas del mitrismo alcanzan a ver. Solo que a esta altura parece que el Presidente tiene problemas no solo con su Vice sino con sus funcionarios. Porque con Cristina no basta. Bueno, pero lo verdaderamente trascendente todav\u00eda no apareci\u00f3. Hag\u00e1mosle lugar, entonces, para justificar tambi\u00e9n el t\u00edtulo de estas l\u00edneas y su comienzo. Ocurre que Mart\u00edn Rodr\u00edguez Yebra, el 27\/10\/2020, empieza a tratar lo que verdaderamente preocupa a <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong>: \u201cCristina Kirchner y su carta: los mensajes subterr\u00e1neos que impactan en el Gobierno\u201d. La carta. Que es nada m\u00e1s y nada menos que la irrupci\u00f3n tantas veces esperada por los escribas de don Bartolo, de Cristina en el escenario actual. Dice Rodr\u00edguez Yebra que \u201cDesde que descubri\u00f3 el poder del silencio estrat\u00e9gico, Cristina Kirchner suministra sus palabras en dosis tan espor\u00e1dicas como espectaculares.<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/politica\/en-extensa-carta-cristina-kirchner-defendio-alberto-nid2490410\"> Una carta de 18.000 caracteres, <\/a>llena de mensajes subterr\u00e1neos, alter\u00f3 los nervios del gobierno de Alberto Fern\u00e1ndez en su momento de<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/economia\/dolar\/dolar-hoy-cotizacion-lunes-blue-mep-ccl-nid2490255\"> mayor fragilidad <\/a>en casi 11 meses de gesti\u00f3n\u201d. Pobres escribas, castigados por una Cristina que no les da material concreto sino en cuentagotas. Al fin, parece que dijeron cuando apareci\u00f3 la carta. Que no es una misiva cualquiera. Porque \u201cLa reivindicaci\u00f3n de su obra pasada es el hilo conductor del discurso de Cristina. No est\u00e1 ausente en el texto que present\u00f3 para homenajear a N\u00e9stor Kirchner,<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/politica\/la-muerte-nestor-kirchner-horas-mas-dramaticas-nid2486073\"> a 10 a\u00f1os de su muerte <\/a>-y confirmar de paso que no ir\u00e1 a los actos oficiales de conmemoraci\u00f3n-. No eran \u2018las formas\u2019 lo que fallaba en sus a\u00f1os en el poder, sino la supuesta acci\u00f3n de fuerzas reaccionarias contra pol\u00edticas distributivas o populares que encarna el kirchnerismo. Se encarg\u00f3 de resaltar que \u2018no pocos dirigentes peronistas\u2019 cayeron en ese error\u201d. Lo que Rodr\u00edguez Yebra no dice -o tal vez, no pueda decirlo en las p\u00e1ginas de la Tribuna de Doctrina-, es que el an\u00e1lisis de Cristina es certero. Menci\u00f3n aparte merece el tratamiento dado a la ausencia de Cristina en los actos del 27 de octubre. Parece que ninguno cay\u00f3 en la cuenta de que no es f\u00e1cil para nadie -y seguramente no lo es para Cristina- recordar los diez a\u00f1os de ausencia de quien fuera su compa\u00f1ero de vida, su pareja, aquel con quien construy\u00f3 una familia, con quien comparti\u00f3 sue\u00f1os y luchas. Cada quien elige c\u00f3mo atravesar su duelo, y no hay obligaci\u00f3n de hacerlo en p\u00fablico. Que el homenaje corra por cuenta de otros, y est\u00e1 bien que lo hagan. Porque hay muchos motivos para homenajear al hombre que devolvi\u00f3 la dignidad a los argentinos. Cosa que, por cierto, no aparece en los an\u00e1lisis que sobre N\u00e9stor Kirchner hacen los columnistas del pasqu\u00edn sesquicentenario. Ning\u00fan reconocimiento: solo el resentimiento contra el que os\u00f3 proclamarse hijo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y posibilit\u00f3 el avance del Proceso de Memoria, Verdad y Justicia. Resentimiento que se extiende a su viuda. Que encima escribe cartas llenas de an\u00e1lisis y propuestas, que obligan a Rodr\u00edguez Yebra a decir que \u201cquiz\u00e1s el punto m\u00e1s impactante del documento result\u00f3 su propuesta de un acuerdo \u2018que abarque al conjunto de los sectores pol\u00edticos, econ\u00f3micos, medi\u00e1ticos y sociales de la Rep\u00fablica Argentina\u2019 para solucionar el problema de la moneda. Es decir, llama a sentarse con la lista completa de los acusados en los p\u00e1rrafos precedentes de la carta. Una presidenta del Senado que cierra micr\u00f3fonos de los opositores, que admite haber necesitado un candidato con fama de dialoguista para recobrar competitividad electoral, que se declara v\u00edctima del establishment y que en 8 a\u00f1os de presidencia jam\u00e1s recibi\u00f3 a la oposici\u00f3n presenta como una certeza indiscutible la necesidad de un gran pacto nacional\u201d. Vaya con los escribas. Se la pasan gritando a voz en cuello que el gobierno no dialoga, y que no lo hace porque en realidad la reina mal\u00e9fica gobierna desde las sombras. Y cuando la reina en cuesti\u00f3n aparece y propone el di\u00e1logo, entonces no hay que creerle y hay que volver a mentir, a difamar, a atacar, a agrandar la grieta. Ser\u00eda bueno que alguna vez los columnistas de <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong> hablaran claramente. Muchachos, basta de buscar subterfugios. D\u00edganlo sin tapujos: no creen en la democracia, detestan al peronismo y a toda forma de expresi\u00f3n popular, est\u00e1n a sueldo de los due\u00f1os de un poder que no se resigna a que le marquen sus infamias, que le condenen a los que en otros momentos les sirvieron para llevar adelante sus planes de sometimiento. Digan que sostienen un modelo basado en la injusticia y en la explotaci\u00f3n de las mayor\u00edas por parte de las minor\u00edas del privilegio para las que ustedes trabajan. No se hagan ni los analistas serios, ni los pseudo c\u00f3micos como&nbsp; Carlos M. Reymundo Roberts que el 28\/10\/2020 exclama &#8220;\u00a1No se me tire al agua, Cristina!&#8221;. Vuelta al ataque chabacano que se cree simp\u00e1tico. Porque para el pretendido humorista \u201cLlama la atenci\u00f3n que la madre de este engendro, la partera de un gobierno en el que el Presidente habla y se convierte en meme, y habla la vice y provoca un terremoto, haya tardado tanto tiempo en permitirse un peque\u00f1o par\u00e9ntesis en su agenda judicial\u201d. Tanto tiempo sin hablar y ahora se le ocurre salir a desparramar verdades, parece decir. As\u00ed que a se\u00f1alarle que \u201cM\u00e1s all\u00e1 de los p\u00e1rrafos con furibundas condenas a la oposici\u00f3n, los empresarios y los medios, qu\u00e9 bueno que le haya dedicado un p\u00e1rrafo a alentar un acuerdo con la oposici\u00f3n, los empresarios y los medios. Dicho esto, y sin quitarle valor al resto de la carta, me parece que lo m\u00e1s novedoso es que sea usted la que propone una mesa de di\u00e1logo. Con usted va a ser dif\u00edcil, pero sin usted no hay mesa ni di\u00e1logo que puedan prosperar\u201d. Y una vez m\u00e1s la verdad se les cuela, por esas cuestiones del subconsciente traidor. Porque es cierto que la centralidad de Cristina, y lo que ella representa en la escena pol\u00edtica, es tanta, que es imposible pensar en cualquier soluci\u00f3n que no parta de su presencia. Aunque les duela a los escritores y lectores de <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong>, para los que \u201cEl gusto que queda en la boca de quienes leen su mensaje es que intenta despegarse de Alberto, tomar distancia, ponerse a resguardo de lo que se viene. No es bueno eso. Con respeto y cari\u00f1o se lo digo: si el barco zozobra, que la capitana no se tire al agua\u201d. Por si caso, insisten. Hay que pelear a Alberto con Cristina. La cuesti\u00f3n de la pelea atraviesa estos d\u00edas a los columnistas, por eso Pablo Mendelevich el 28\/10\/2020 se refiere al \u201cCaso Etchevehere: cuando los hermanos pelean\u201d. El notorio esfuerzo que los medios hegem\u00f3nicos dedicaron a transformar a la disputa entre los Etchevehere, que claramente muestra los disensos entre las familias del poder cuando de repartir herencias se trata, y que es una cuesti\u00f3n sucesoria similar a tantas otras que atraviesan a la oligarqu\u00eda vern\u00e1cula cuando se muere alg\u00fan padre de familia, en un drama nacional. Y aunque no se trate de una cuesti\u00f3n que forme parte necesaria de la agenda presidencial, Mendelevich introduce como uno de los actores principales a Alberto, y dice que \u201cEl Gobierno explica la usurpaci\u00f3n del campo de los Etchevehere como \u2018una pelea entre hermanos\u2019, justo cuando irrumpe otro enfrentamiento fraterno, el de Mariano Macri con Mauricio Macri, a prop\u00f3sito del libro \u2018Hermanos\u2019, de Santiago O&#8217;Donnell\u201d. Cualquier cosa sirve para atacar al gobierno populista. Hasta las peleas fraternas. Mendelevich sigue atacando: \u201cFern\u00e1ndez sostiene que la creencia de que est\u00e1 en juego la propiedad privada, all\u00ed, en el campo tomado bajo la batuta de su aliado Juan Grabois y al que ingresan funcionarios nacionales en un contexto de crecientes tomas de tierras, es \u2018una estupidez profunda\u2019. Por lo menos hay coincidencia en cuanto a que el tema es profundo\u201d. En mi anterior nota me refer\u00ed a la estupidez. Que sigue estando presente. Y lo digo otra vez: la torpeza impide comprender las cosas. O lo que es peor, ciega todo an\u00e1lisis que no sea el que de antemano se ha propuesto como l\u00ednea editorial: todo es, de alguna forma, culpa del peronismo, el populismo, la izquierda. Sea por acci\u00f3n, por omisi\u00f3n, por decir algo o por no decirlo. Porque \u201cLa idea de que las peleas entre hermanos est\u00e1n atadas a la riqueza ya destila un determinado enfoque, cuanto menos desatento con el primer homicidio del que hay noticias, el de Abel a manos de Ca\u00edn, donde est\u00e1 acreditado que el m\u00f3vil no fue la herencia de sus c\u00e9lebres padres. Quiz\u00e1s en los casos resonantes el origen del conflicto no es tan determinante como la utilizaci\u00f3n que puede hacerse de ellos\u201d. Hasta es preciso volver a la Biblia. A los or\u00edgenes. Habr\u00eda que preguntarse si para <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong> Ca\u00edn era un precursor del populismo.&nbsp; Pero sigamos con Mendelevich que no es ning\u00fan escritor b\u00edblico: \u201cSer\u00eda atendible la sentencia de la estupidez profunda del presidente Fern\u00e1ndez en un pa\u00eds ordenado, con un rumbo, si hubiera un esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico en torno a la ocupaci\u00f3n s\u00fabita de un campo por parte de una supuesta copropietaria que se dice despechada por su familia. Eso no indicar\u00eda una amenaza de propagaci\u00f3n. Pero en el pa\u00eds de Vicentin y en medio de una multiplicaci\u00f3n de tomas de tierras con diversidad de protagonistas y argumentos, lo que el episodio de Entre R\u00edos menos parece es un suceso extravagante de una familia rica donde el gobierno no tiene inter\u00e9s alguno. En la ambig\u00fcedad deliberada de la reacci\u00f3n del oficialismo respecto no solo de la propiedad privada sino tambi\u00e9n del imperio de la ley y del valor de la palabra judicial se reconocen f\u00e1cilmente las huellas kirchneristas\u201d. Y ah\u00ed estamos. No es que Vicentin haya estafado a medio mundo, a punto tal que en los bancos de los Estados Unidos se cuestionan sus m\u00e9todos y se preguntan a d\u00f3nde fue el dinero distra\u00eddo de sus finalidades verdaderas. No. Es que de por medio est\u00e1 el tema de la sagrada propiedad privada (no importa c\u00f3mo fue adquirida ni c\u00f3mo se pretende mantenerla ni a costa de qu\u00e9) sino que lo que importa es reconocer las huellas kirchneristas, incluso donde no aparecen. Porque esas huellas llevan a que Joaqu\u00edn Morales Sol\u00e1 nos hable el 28\/10\/2020, de \u201cEl riesgo del enfrentamiento social\u201d. Aqu\u00ed reaparece la carta. Analizada en clave de <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong>, lo que significa que \u201cAlberto Fern\u00e1ndez eligi\u00f3 leer las partes de la carta de Cristina Kirchner en las que lo defiende de las supuestas agresiones de empresarios y medios period\u00edsticos. Es su derecho. Pero la pol\u00edtica no es tan lineal ni ingenua. El Presidente deber\u00eda detenerse en los p\u00e1rrafos en los que la vicepresidenta toma distancia de su gobierno, que parece ser el sentido \u00faltimo de su declaraci\u00f3n p\u00fablica\u201d. O sea. Alberto tiene que pelearse con Cristina. Tiene que hacer real lo que los columnistas de don Bartolo vienen anunciando desde el mismo momento en que se proclam\u00f3 la f\u00f3rmula del Frente de Todos, y que hasta ahora no han logrado que suceda. Cosa que los molesta y los perturba, y los lleva a se\u00f1alar que&nbsp; \u201cEl aspecto m\u00e1s sorpresivo de<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/politica\/carta-cristina-kirchner-sugestiva-foto-alberto-nid2491526\"> la carta de Cristina <\/a> es el que propone un amplio acuerdo para enfrentar la crisis econ\u00f3mica. No le gusta la econom\u00eda bimonetaria, que realmente existe por imposici\u00f3n de la sociedad, como si fuera un problema que se resuelve solo con voluntad pol\u00edtica. La propuesta incluye la convocatoria a la participaci\u00f3n de los sectores de la vida nacional contra los que ella despotrica en esa misma carta. Esto es: los empresarios, los medios period\u00edsticos y la oposici\u00f3n\u201d. Ya lo dije antes. C\u00f3mo se le ocurre a Cristina hacer lo que se le viene reclamando al gobierno, esto es llamar al di\u00e1logo. Qu\u00e9 mujer esta, siempre haciendo lo contrario de lo que esperamos, parece ser lo que dice Morales. Porque el llamado al di\u00e1logo, en los t\u00e9rminos de <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong>, no significa sentarse a discutir soluciones para los problemas reales que aquejan a la Argentina. No, eso no puede ser porque \u201c\u00bfC\u00f3mo hacer un acuerdo con un sector pol\u00edtico que no cree en la participaci\u00f3n de los empresarios en el progreso nacional? \u00bfC\u00f3mo hacerlo con gobernantes que hasta descreen de la propiedad privada, resguardada por la Constituci\u00f3n, con funcionarios que alientan la toma de tierras y de campos? Los grandes acuerdos que se dieron en otros pa\u00edses, y que fueron piedras fundamentales de cambios y superaci\u00f3n, los protagonizaron personas de extracciones pol\u00edticas muy distintas, pero seguras y coincidentes de hacia d\u00f3nde iban\u201d. El acuerdo que Morales quisiera es la rendici\u00f3n del gobierno y la continuidad de las pol\u00edticas que el macrismo llev\u00f3 a cabo entre 2015 y 2019 y que nos condujeron al desastre. Pero para Morales ese no es el problema. El problema es que la propiedad privada (de los due\u00f1os del poder) est\u00e1 siendo puesta en cuesti\u00f3n. Y que \u201cEl Gobierno, tan lleno de escribidores de cartas y de gente propensa a hablar de lo humano y lo divino, calla. En un pa\u00eds sumergido en una crisis econ\u00f3mica y social demasiado profunda, atizar el enfrentamiento entre sectores sociales es el peor de los remedios\u201d. Lo que pasa, don Joaqu\u00edn, es que ese es justamente el remedio que propone <strong>La Naci\u00f3n<\/strong>, aunque reconozcamos que no es una cosa de ahora sino de siempre, una l\u00ednea mantenida a lo largo de sus ciento cincuenta a\u00f1os. L\u00ednea que contin\u00faa presente en los an\u00e1lisis de Carlos Pagni, que el&nbsp; 29\/10\/2020 se dedica a \u201cLa carta documento de Cristina Kirchner a Alberto Fern\u00e1ndez\u201d. La carta ya es m\u00e1s que una simple carta. Es una intimaci\u00f3n documentada. Que se da en un contexto en el que, para Pagni, \u201cLos socios de la alianza a la que Fern\u00e1ndez dice homenajear con su gesti\u00f3n compiten por diferenciarse del fracaso. Sobre todo, los que tienen votos que cuidar. El adelantado, como siempre, fue Sergio Massa. El lunes la corrida se agrav\u00f3. Se distanci\u00f3 la vicepresidenta. Fern\u00e1ndez, que para<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/politica\/sin-cristina-alberto-fernandez-homenajea-nestor-kirchner-nid2491316\"> el aniversario de N\u00e9stor Kirchner <\/a>esperaba una carta de amor, recibi\u00f3 una carta documento\u201d. Intimaci\u00f3n que, seg\u00fan el columnista, \u201ccobija tres mensajes centrales. El primero se podr\u00eda sintetizar as\u00ed: \u2018Yo no soy el obst\u00e1culo. Fui la posibilidad\u2019\u201d. Cosa que, al menos desde las palabras de Alberto Fern\u00e1ndez, nunca se ha puesto en cuesti\u00f3n. Varias veces lo dijo: sin Cristina nada es posible. Pero sigamos leyendo a Pagni.&nbsp; \u201cEl segundo planteo es muy sint\u00e9tico: \u2018El que gobierna es \u00e9l\u2019. Podr\u00eda haberlo aclarado cuando Fern\u00e1ndez volaba en las encuestas. Sin embargo, lleg\u00f3 en el momento \u2018menos\u2019 oportuno. Cuando el Presidente encamina al pa\u00eds hacia el centro de una gran tormenta\u201d. La Tribuna de Doctrina viene cuestionando el supuesto doble comando del gobierno incluso desde antes de que Alberto asumiera la presidencia. Y reclam\u00f3 m\u00e1s de una vez que la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n es el que manda en realidad se aclarara. Pero es que los reclamos no se hacen para que se les haga caso, solo es motivo de alimentar el caos y generar climas desestabilizantes. Qu\u00e9 gracia tiene que se aclare que el Presidente es uno solo y es el que manda. As\u00ed no hay nada que cuestionar. As\u00ed que vayamos al tercer mensaje, que \u201ces el m\u00e1s novedoso:<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/politica\/en-extensa-carta-cristina-kirchner-defendio-alberto-nid2490410\"> el problema del d\u00f3lar es hist\u00f3rico <\/a>y no tiene soluci\u00f3n sin un acuerdo entre todos los sectores de la vida nacional\u201d. Cuesti\u00f3n sobre la cual ya nos explayamos. Pagni a\u00f1ade una vuelta de tuerca sobre la cuesti\u00f3n del acuerdo propuesto. Para \u00e9l, \u201cCristina Kirchner no est\u00e1 sugiriendo un programa. Est\u00e1 deponiendo una supuesta dificultad. Su liderazgo, como todo liderazgo populista, se basa en el conflicto. El modo en que ella delimita a su propio grupo es la confrontaci\u00f3n. El kirchnerismo es mucho m\u00e1s impreciso en definir aquello a lo que adhiere que aquello contra lo cual pelea. Lo que la vicepresidenta expresa es que ella aceptar\u00eda suspender esas rivalidades para que Fern\u00e1ndez pueda superar los desaf\u00edos de una econom\u00eda bimonetaria. La pretensi\u00f3n es siempre la misma: que si el barco se estrella contra el iceberg, no se le reproche a ella haber impedido girar a tiempo\u201d. O sea, no es que lo que dice Cristina de acordar signifique eso, sino que lo que quiere decir es otra cosa. Que como el acuerdo no es posible no es culpa de ella. Hay que buscar explicaciones cada vez m\u00e1s rebuscadas, cuando resulta que lo que se les exig\u00eda antes ahora se les dio por aceptarlo. Entonces la tesis de Pagni, para explicar que lo que dice la carta no es lo que est\u00e1 escrito en sus l\u00edneas, es que \u201cLa misiva de Cristina Kirchner pretende desbaratar lo que ella considera la narrativa de Olivos. Si el Gobierno se mov\u00eda con mucha prudencia porque deb\u00eda vencer las resistencias que ella interpon\u00eda, ahora levant\u00f3 cualquier barrera. \u2018Que el Presidente haga lo que quiera. Incluso un acuerdo de pol\u00edtica econ\u00f3mica con aquellos que son mis enemigos\u2019. Se trata de dejar solo a Fern\u00e1ndez\u201d. Complicada explicaci\u00f3n. Llamemos al acuerdo para estar en desacuerdo. Acompa\u00f1emos para dejar en soledad. Expliquemos que lo que se dice significa lo contrario. Y para terminar remarquemos lo que venimos diciendo desde siempre, parece concluir Pagni: \u201cEste paisaje demuestra que el acuerdo que propone Cristina Kirchner tiene un car\u00e1cter hipot\u00e9tico. Ella est\u00e1 tambi\u00e9n ante un dilema de casi imposible soluci\u00f3n. La receta que le permiti\u00f3 ganar las elecciones garantiza la frustraci\u00f3n de la gesti\u00f3n. Program\u00f3 a un presidente d\u00e9bil. Alguien tan d\u00f3cil que acept\u00f3 ser postulado por un tuit. Ahora se sorprende de que ese colaborador no realice un buen gobierno. Lo acusa de un pecado muy sofisticado: hacerse el t\u00edtere. Su drama es haber violado una regla espacial de la pol\u00edtica que suele formular Julio Mar\u00eda Sanguinetti: el poder siempre est\u00e1 arriba; en casos excepcionales, puede estar afuera; nunca puede estar abajo&#8221;. Para <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong> puede que esta definici\u00f3n del conservador uruguayo sea aceptable. Pero sucede que el peronismo, como todo movimiento que se pretende nacional y popular, aspira a una construcci\u00f3n democr\u00e1tica del poder. Y en la democracia el poder nace de lo que para <strong>LA NACI\u00d3N<\/strong> est\u00e1 abajo. Nace del pueblo, se ejerce por el pueblo y es para el pueblo. Que no se le olvide a nadie.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre los mejores g\u00e9neros literarios, el de escribir cartas ocupa un lugar no menor. 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