{"id":404,"date":"2021-07-01T21:08:00","date_gmt":"2021-07-01T21:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luisalen.com\/?p=404"},"modified":"2023-02-07T21:20:44","modified_gmt":"2023-02-07T21:20:44","slug":"los-origenes-del-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luisalen.com\/?p=404","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes del mal"},"content":{"rendered":"\n<p>Dec\u00eda Hanna Arendt que \u201c<em>El mal no es nunca &#8216;radical&#8217;, solo es extremo, y carece de toda profundidad y de cualquier dimensi\u00f3n demon\u00edaca. Puede crecer desmesuradamente y reducir todo el mundo a escombros precisamente porque se extiende como un hongo por la superficie. Es un &#8216;desaf\u00edo al pensamiento&#8217;, como dije, porque el pensamiento trata de alcanzar una cierta profundidad, ir a las ra\u00edces y, en el momento mismo en que se ocupa del mal, se siente decepcionado porque no encuentra nada<\/em>\u201d. Esa falta de profundidad, ese vac\u00edo, es lo que vuelve al mal banal. Lo que lo torna m\u00e1s peligroso, porque no es f\u00e1cilmente reconocible. Ahora bien, para combatirlo es necesario encontrar sus or\u00edgenes, ubicar de d\u00f3nde surgi\u00f3, qui\u00e9nes fueron sus difusores y continuadores. Solo as\u00ed se hace posible combatirlo. Trasladado eso a nuestra realidad hist\u00f3rica y pol\u00edtica, esa tarea de revisi\u00f3n del pasado para encontrar en \u00e9l los inicios de los males que nos afectan, fue en su momento la preocupaci\u00f3n de historiadores que se encontraron con que la versi\u00f3n <em>oficial<\/em> de nuestra historia no ofrec\u00eda las respuestas buscadas. Para no reeditar trabajos que otros ya han hecho, y seguramente mejor, estas l\u00edneas tratar\u00e1n de ce\u00f1irse al camino que nos marcamos desde el mismo t\u00edtulo de la secci\u00f3n que se iniciara hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o. Nunca m\u00e1s adecuada la elecci\u00f3n, en estos d\u00edas en que se cumplen los dos siglos del nacimiento de Bartolom\u00e9 Mitre, figura central en la construcci\u00f3n del Estado Naci\u00f3n moderno en nuestro suelo. Algunas cosas sobre el fundador de la <em>Tribuna de Doctrina<\/em>. El que se sinti\u00f3 oriental hasta la ca\u00edda de Rosas, en la derrota de la Confederaci\u00f3n en Caseros a la que contribuy\u00f3 como oficial de artiller\u00eda de las tropas uruguayas que participaron en la batalla. Paradojas de la vida, Rosas hab\u00eda salvado la vida del joven Bartolo cuando este trabajaba para el hermano del Restaurador: \u201c<em>Hab\u00eda llovido bastante y el r\u00edo estaba algo crecido. Yo no era baqueano en los pasos&nbsp; y buscaba el m\u00e1s aparente para vadearlo y ya iba a intentarlo por donde mejor me pareci\u00f3, cuando surgi\u00f3 de improviso un jinete&nbsp; muy apuesto y muy bien aperado que me grit\u00f3. \u2018Chiquil\u00edn, \u00bfQu\u00e9 vas a hacer?\u2019 Voy a pasar el r\u00edo, se\u00f1or. \u2018Por ah\u00ed no, criatura; te vas a ahogar\u2019. Y agreg\u00f3 imperativo, dando espuelas a su caballo: \u2018S\u00edgueme\u2019. Yo le obedec\u00ed y anduvimos silenciosamente varias cuadras, costeando el r\u00edo. \u2018Este es el vado m\u00e1s seguro. Ag\u00e1rrate bien de las crines de tu caballo y anda tranquilo, pero fijate para no errarle en el regreso\u2019. Gracias se\u00f1or, le respond\u00ed. \u2018\u00bfY como te llamas?\u2019 Me pregunt\u00f3 entonces el providencial personaje. Bartolom\u00e9 Mitre se\u00f1or, repliqu\u00e9. \u2018De donde eres\u2019. De lo de don Gervasio Rozas. \u2018Aja, decile a Gervasio, que dice su hermano Juan Manuel que no sea b\u00e1rbaro, que no se env\u00eda a una criatura como vos a cruzar el Salado crecido sin mandarlo a la muerte. Y dale recuerdos m\u00edos\u2019. Ser\u00e1n dados, se\u00f1or. As\u00ed conoc\u00ed a Juan Manuel de Rosas<\/em>.\u201d (Bartolom\u00e9 Mitre, \u201cMis Memorias y Escritos Sueltos\u201d, Museo Mitre y Editorial Coni, 1921). Poco le import\u00f3 el hecho a quien ser\u00eda luego un feroz opositor a don Juan Manuel. No ser\u00eda lo \u00fanico notable en la vida de Mitre. Que presum\u00eda de haber sido decisivo en el triunfo del Ej\u00e9rcito Grande en Caseros, aunque otras versiones no le reconocen demasiado m\u00e9rito: \u201c<em>Vive en Entre R\u00edos un anciano coronel Esp\u00edndola, a quien en otro tiempo le o\u00ed decir que en Caseros encontr\u00f3 al comandante Mitre, con su bater\u00eda, detr\u00e1s de un monte y que habi\u00e9ndole preguntado por lo que all\u00ed hacia, Mitre le contest\u00f3: Estoy economizando sangre\u201d<\/em> (Alfredo F. de Urquiza. \u201c<em>Campa\u00f1as de Urquiza. Rectificaciones y ratificaciones hist\u00f3ricas<\/em>\u201d, Buenos Aires, 1924). Lo cierto es que don Bartolo no se detuvo en su camino hacia el poder. Lo logr\u00f3 tras la batalla de Pav\u00f3n, otra rareza hist\u00f3rica, ya que la caballer\u00eda de Urquiza parec\u00eda encaminarse al triunfo cuando el entrerriano decidi\u00f3 retirarse, tan sorpresivamente que Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa contaba que un gaucho debi\u00f3 advertirle a Mitre que no huyera: \u201c<em>No dispare, general, que ha ganado<\/em>\u201d. Victorioso, Mitre permiti\u00f3 que sus generales demostraran no tener piedad. Como cuando en 1856 Jer\u00f3nimo Costa fue asesinado en Villamayor, en 1856, el 22 de noviembre de 1861, m\u00e1s de dos meses despu\u00e9s de Pav\u00f3n, el oriental Venancio Flores pasaba a deg\u00fcello a los restos del ej\u00e9rcito de la Confederaci\u00f3n, en Ca\u00f1ada de G\u00f3mez. Tan brutal fue la cosa que Gelly y Obes, ministro de guerra de Mitre, informaba as\u00ed del suceso: \u201c<em>El suceso de la Ca\u00f1ada de G\u00f3mez es uno de esos hechos de armas que aterrorizan al vencedor\u2026 esto es lo que le pasa al general Flores, y es por ello que no quiere decir detalladamente lo que ha pasado. Hay m\u00e1s de 300 muertos, mientras que por nuestra parte s\u00f3lo hemos tenido dos muertos\u2026 <\/em><em>Este suceso es la segunda edici\u00f3n de [la matanza de] Villamayor, corregida y aumentada\u2026 Para disimular m\u00e1s la operaci\u00f3n confiada al general Flores se le hizo incorporar toda la fuerza de caballer\u00eda de la Divisi\u00f3n de C\u00f3rdoba enemiga<\/em>\u201d. Entre los que lograron salvar sus vidas se contaban el futuro autor del <em>Mart\u00edn Fierro<\/em>, Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, junto a su hermano Rafael y a un muy joven Leandro N. Alem.&nbsp; Regado por la sangre de sus enemigos, se despejaba el camino de don Bartolo hacia la presidencia: \u201c<em>un d\u00eda, despu\u00e9s de Ca\u00f1ada de G\u00f3mez \u2013secuela sangrienta de Pav\u00f3n-, El General Bartolom\u00e9 Mitre (\u2026) <\/em><em>Tuvo un sue\u00f1o mientras reposaba en la almohada de sus triunfos. Era una visi\u00f3n. La visi\u00f3n del pa\u00eds portuario (\u2026) librecambista y agrario, con pocas y selectas familias due\u00f1as de la riqueza y el poder, un pueblo disciplinado, sobrellevando su pobreza con pulcritud y buenos modales, un ej\u00e9rcito fuerte, brazo armado de la civilizaci\u00f3n y de los buenos negocios<\/em>\u201d. (Mercado Luna, Ricardo. <em>Los Coroneles de Mitre<\/em>. Buenos Aires, Alci\u00f3n, 2006). Con el primer golpe de estado de nuestra etapa constitucional, Mitre lograba su objetivo de ser nombrado presidente. Junto a \u00e9l,&nbsp; una naciente burgues\u00eda mercantil y agroexportadora, que operaba en la provincia de Buenos Aires se instalar\u00eda en el centro del nuevo escenario pol\u00edtico. Esa ser\u00eda la base sobre la cual don Bartolo sentar\u00eda las bases del nuevo Estado. Esta vez no se limitar\u00eda a pensarlo para los bonaerenses sino que buscar\u00eda instalarlo en todo el pa\u00eds. Como se le pod\u00edan criticar muchas cosas pero no falta de astucia, Mitre se preocup\u00f3 primero por instalar una Corte Suprema de Justicia. Sus apologistas claman que no design\u00f3 a ninguno de sus amigos, pero ocultan que los elegidos ten\u00edan ciertas cosas en com\u00fan: hab\u00edan sido enemigos de Juan Manuel de Rosas y pertenec\u00edan a los sectores dominantes, compartiendo con \u00e9stos el desprecio por las clases populares. Luego ser\u00eda el turno de la \u201c<em>guerra de polic\u00eda<\/em>\u201d en la que fue entusiastamente secundado por su compinche Sarmiento: \u201c<em>mi idea se resume en dos palabras: quiero hacer en La Rioja una guerra de polic\u00eda. <\/em><em>La Rioja es una cueva de ladrones (\u2026) Declarando ladrones a los montoneros sin hacerles el honor de considerarlos como partidarios pol\u00edticos ni elevar sus depredaciones al rango de reacciones, lo que hay que hacer es muy sencillo<\/em>\u201d. (<em>Carta de Mitre a Sarmiento<\/em>. Cit. en Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda. <em>Historia Argentina. La oligarqu\u00eda (1862-1878).<\/em> Tomo VII. Buenos Aires: Oriente). El 30 de mayo de 1862, cerca de la localidad de Tama, en la provincia de La Rioja, se firmaba el <em>Tratado de La Banderita<\/em> entre las fuerzas del ej\u00e9rcito nacional y las del <em>Chacho <\/em>Pe\u00f1aloza. El Tratado preve\u00eda el intercambio de prisioneros. \u201c<em>el General Pe\u00f1aloza dijo: Aqu\u00ed tienen ustedes los prisioneros que yo les he tomado, ellos dir\u00e1n si los he tratado bien, ya ven que ni siquiera les falta un bot\u00f3n del uniforme. Un entusiasta viva, al general Pe\u00f1aloza, dado por los mismos prisioneros, fue la \u00fanica pero la m\u00e1s elocuente respuesta que estas palabras recibieron. El general Pe\u00f1aloza, viendo el silencio de los jefes de Mitre, insisti\u00f3 en la devoluci\u00f3n de los prisioneros que le hab\u00edan tomado a \u00e9l. Y bien, dijo, \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los m\u00edos? \u00bfPor qu\u00e9 no me responden? \u00a1Qu\u00e9! \u00bfSer\u00e1 cierto lo que se me ha dicho? \u00bfSer\u00e1 verdad que todos han sido fusilados? \u00bfC\u00f3mo es, entonces, que yo soy el bandido, el salteador, y ustedes los hombres de orden y principios?\u201d. <\/em>(Hern\u00e1ndez, Jos\u00e9. (1973). <em>Vida del Chacho<\/em>. Buenos Aires: Alonso). Era el resultado de la <em>guerra de polic\u00eda<\/em> del presidente Mitre. El General \u00c1ngel Vicente <em>el Chacho<\/em> Pe\u00f1aloza caer\u00eda asesinado en Olta el 12 de noviembre de 1863; su cabeza ser\u00eda clavada en una pica y exhibida en las plazas del interior, como la de San Juan, que su mujer Victoria Romero, encadenada, fue obligada a barrer. En 1864, ya muerto el <em>Chacho <\/em>Pe\u00f1aloza, Mitre cre\u00f3 el ej\u00e9rcito nacional, primero para terminar con las \u00faltimas montoneras y luego para la destrucci\u00f3n del Paraguay. Esa idea de <em>organizar<\/em> mediante la represi\u00f3n recog\u00eda una tradici\u00f3n que los unitarios cultivaron fervorosamente, con picos como el asesinato de Dorrego. En ese mismo registro, el secuaz sanjuanino de don Bartolo dir\u00eda: \u201c<em>Las guerrillas, desde que obran fuera de la protecci\u00f3n de gobiernos y ej\u00e9rcitos, est\u00e1n fuera de la ley y pueden ser ejecutadas por los jefes en campa\u00f1a. Los salteadores notorios est\u00e1n fuera de la ley de las naciones y de la ley municipal, y sus cabezas deben ser expuestas en los lugares de sus fechor\u00edas. Este es el uso que hace, no la Rep\u00fablica m\u00e1s celosa de las garant\u00edas, sino todo Estado, todo soberano, de los privilegios que las naciones se han reservado a s\u00ed mismas para proveer a su preservaci\u00f3n y conservaci\u00f3n, atacadas por quienquiera que sea, naci\u00f3n extranjera, sol- dado, ciudadano o mujer, que todos pueden da\u00f1arla<\/em>\u201d(Sarmiento, Domingo F., \u201c<em>El Chacho, \u00faltimo caudillo de la montonera de los llanosEpisodio de 1863<\/em>\u201d, en \u201c<em>Facundo; o civilizacion i barbarie en las pampas argentinas<\/em>\u201d Nueva York: D. Appleton y Cia, 1868). En ese sentido, Mitre y Sarmiento pueden ser considerados como precursores del terrorismo de Estado. Costumbres repetidas a lo largo de nuestra historia: en la d\u00e9cada de 1860, los opositores que no fueron exterminados como el <em>Chacho<\/em> y sus seguidores, terminaron presos en barcos anclados en el puerto de Buenos Aires o en las c\u00e1rceles que distaban mucho de ser <em>sanas y limpias y para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas,<\/em> mientras que<em> toda medida que a pretexto de precauci\u00f3n conduzca a mortificarlos m\u00e1s all\u00e1 de lo que aqu\u00e9lla exigiera,<\/em> no hizo responsable a ninguno de los jueces que las consintieron. La Constituci\u00f3n era letra muerta cuando deb\u00eda aplicarse contra los due\u00f1os del poder. \u201c<em>El<\/em><em>Poder<\/em><em>Ejecutivo<\/em><em>ejercido<\/em><em>por<\/em><em>Bartolom\u00e9<\/em><em>Mitre<\/em><em>hac\u00eda<\/em><em>de<\/em><em>la<\/em><em>arbitrariedad<\/em><em>un<\/em><em>m\u00e9todo<\/em><em>y<\/em><em>la<\/em><em>justicia<\/em><em>\u2013ya<\/em><em>desde<\/em><em>entonces<\/em><em>subordinada<\/em><em>pol\u00edticamente\u2013<\/em><em>acumulaba<\/em><em>los<\/em><em>escritos<\/em><em>con<\/em><em>morosa<\/em><em>indiferencia<\/em>\u201d (Duhalde, Eduardo Luis: <em>Contra<\/em><em>Mitre.<\/em><em>Los<\/em><em>intelectuales<\/em><em>y<\/em><em>el<\/em><em>poder:<\/em><em>de<\/em><em>Caseros<\/em><em>al<\/em><em>80<\/em>. Editorial Punto Cr\u00edtico, Buenos Aires 2005). Pese al predicado liberalismo de los gobernantes, los derechos fundamentales fueron pisoteados sin clemencia. No existieron ni la libertad de expresi\u00f3n ni el debate democr\u00e1tico: \u201c<em>Desde<\/em><em>luego<\/em><em>menospreci\u00f3<\/em><em>las<\/em><em>ventajas<\/em><em>de<\/em><em>una<\/em><em>libre<\/em><em>discusi\u00f3n.<\/em><em>Ni<\/em><em>siquiera<\/em><em>intent\u00f3<\/em><em>influir,<\/em><em>en<\/em><em>la<\/em><em>esfera<\/em><em>de<\/em><em>sus<\/em><em>medios<\/em><em>legales,<\/em><em>a<\/em><em>fin<\/em><em>de<\/em><em>dar<\/em><em>ensanche<\/em><em>a<\/em><em>todas<\/em><em>las<\/em><em>opiniones,<\/em><em>franque\u00e1ndoles<\/em><em>la<\/em><em>entrada<\/em><em>al<\/em><em>recinto<\/em><em>de<\/em><em>la<\/em><em>representaci\u00f3n<\/em><em>nacional.<\/em><em>Al<\/em><em>contrario,<\/em><em>coadyuv\u00f3,<\/em><em>con<\/em><em>sus<\/em><em>marcadas<\/em><em>simpat\u00edas<\/em><em>al<\/em><em>exclusivismo<\/em><em>de<\/em><em>la<\/em><em>parcialidad<\/em><em>que,<\/em><em>tomando<\/em><em>por<\/em><em>asalto<\/em><em>todas<\/em><em>las<\/em><em>avenidas<\/em><em>de<\/em><em>la<\/em><em>administraci\u00f3n,<\/em><em>se<\/em><em>hizo<\/em><em>due\u00f1a<\/em><em>absoluta<\/em><em>del<\/em><em>pa\u00eds<\/em>\u201d<em> (<\/em>Guido Spano, Carlos: <em>El<\/em><em>Gobierno<\/em><em>y<\/em><em>la<\/em><em>Alianza<\/em>, Imprenta de Buenos Aires, calle Moreno frente a la casa del Gobierno Provincial, 1866). Con la infame alianza convocada contra el Paraguay del Mariscal Francisco Solano L\u00f3pez, la situaci\u00f3n de la prensa y la oposici\u00f3n se hizo mucho peor: \u201c<em>el diario \u2018La Am\u00e9rica\u2019 sufre clausura. Andrade y Hern\u00e1ndez escapan a la c\u00e1rcel refugi\u00e1ndose en la libre Entre R\u00edos. Alberdi pune con el exilio de toda su vida la apasionada defensa que hizo del Paraguay. Guido Spano se ve encerrado en estrecha prisi\u00f3n. El periodista Juan Jos\u00e9 Soto es detenido y confinado en Bah\u00eda Blanca. El Coronel Benjam\u00edn M\u00e9ndez, el Teniente Coronel Carlos Lacalle, los abogados Miguel Navarro Viola, Alejandro Plaza Montero, Aurelio Palacios, y los periodistas Epifanio Mart\u00ednez y E. de Lafforest son encerrados, en la rada del R\u00edo de la Plata, en el pont\u00f3n \u2018Vigilante\u2019, antiguo dep\u00f3sito de carb\u00f3n<\/em>\u201d. (Gonz\u00e1lez, Natalicio.<em> La Guerra del Paraguay. Imperialismo y nacionalismo en el Plata<\/em>. Buenos Aires: Sudestada, 1968). La que hubiera sido la generaci\u00f3n de 1860 desapareci\u00f3 de los libros de la historia que Mitre manej\u00f3. Personajes como Miguel Navarro Viola, Jos\u00e9 y Rafael Hern\u00e1ndez, Carlos Guido Spano, Olegario Andrade, Aurelio Palacios, Nicol\u00e1s Calvo, parecen no haber existido en esos a\u00f1os de don Bartolo y el sanjuanino. Incluso la gran figura de esos tiempos, Juan Bautista Alberdi, ser\u00eda sometido al agravio y la persecuci\u00f3n. Su gran pecado era la denuncia de los cr\u00edmenes del mitrismo, y la defensa que hac\u00eda del Paraguay. \u201c<em>La<\/em><em>pol\u00edtica<\/em><em>actual<\/em><em>del<\/em><em>general<\/em><em>Mitre<\/em><em>no<\/em><em>tiene<\/em><em>sentido<\/em><em>com\u00fan<\/em><em>si<\/em><em>se<\/em><em>le<\/em><em>busca<\/em><em>\u00fanicamente<\/em><em>por<\/em><em>su<\/em><em>lado<\/em><em>exterior.<\/em><em>Otro<\/em><em>es<\/em><em>el<\/em><em>aspecto<\/em><em>en<\/em><em>que<\/em><em>debe<\/em><em>ser<\/em><em>considerada.<\/em><em>Su<\/em><em>fin<\/em><em>es<\/em><em>completamente<\/em><em>interior.<\/em><em>No<\/em><em>es<\/em><em>el<\/em><em>Paraguay,<\/em><em>es<\/em><em>la<\/em><em>Rep\u00fablica<\/em><em>Argentina.<\/em><em>Y<\/em><em>este<\/em><em>es<\/em><em>el<\/em><em>punto<\/em><em>por<\/em><em>donde<\/em><em>esta<\/em><em>lucha<\/em><em>preocupa<\/em><em>absolutamente<\/em><em>nuestra<\/em><em>atenci\u00f3n.<\/em><em>No<\/em><em>es<\/em><em>una<\/em><em>nueva<\/em><em>guerra<\/em><em>exterior:<\/em><em>es<\/em><em>la<\/em><em>vieja<\/em><em>guerra<\/em><em>civil,<\/em><em>ya<\/em><em>conocida,<\/em><em>entre<\/em><em>Buenos<\/em><em>Aires<\/em><em>y<\/em><em>las<\/em><em>provincias<\/em><em>argentinas,<\/em><em>si<\/em><em>no<\/em><em>en<\/em><em>las<\/em><em>apariencias,<\/em><em>al<\/em><em>menos<\/em><em>en<\/em><em>los<\/em><em>intereses<\/em><em>y<\/em><em>miras<\/em><em>positivas<\/em><em>que<\/em><em>la<\/em><em>sustentan<\/em>\u201d<em> (<\/em>Alberdi, Juan Bautista: <em>Los<\/em><em>intereses<\/em><em>argentinos<\/em><em>en<\/em><em>la<\/em><em>guerra<\/em><em>de<\/em><em>Paraguay<\/em><em>con<\/em><em>el<\/em><em>Brasil<\/em>, Par\u00eds, Imp. Sim\u00f3n Ba\u00e7on y Comp., 1865). La pol\u00edtica exterior del mitrismo marc\u00f3 un profundo cambio que implicar\u00eda el sometimiento a la potencia hegem\u00f3nica de aquellos tiempos, la Gran Breta\u00f1a. Bajo el disfraz de na necesidad de modernizaci\u00f3n, se introdujeron profundos cambios en la estructura productiva del pa\u00eds. No habr\u00eda un proyecto de industrializaci\u00f3n ni un horizonte soberano. Por el contrario, Mitre insert\u00f3 a la Argentina en el mundo como un pa\u00eds proveedor de materias primas para aquellos que s\u00ed se hab\u00edan industrializado, principalmente Gran Breta\u00f1a. La modernidad mitrista no era m\u00e1s que la aceptaci\u00f3n de la nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo. Las relaciones internacionales, de ah\u00ed en m\u00e1s, ser\u00edan marcadas por el modelo ingl\u00e9s en torno del cual se articula toda la pol\u00edtica exterior. Mitre prefiri\u00f3 asumir el c\u00f3modo rol de gerente de los intereses brit\u00e1nicos, que en lo personal le aseguraba una vida sin sobresaltos, antes que la aventura de construir un pa\u00eds soberano. Ese el es estadista cuyo aniversario n\u00famero 200 se festeja en estos d\u00edas. \u00bfEs de extra\u00f1arse que la criatura que dej\u00f3 para que le cuidara las espaldas cuando ya no estuviera, le rinda innumerables muestras de pleites\u00eda? Por cierto que no. <strong><em>LA NACI\u00d3N<\/em><\/strong> ha sido y es fiel al legado de su fundador. Una l\u00ednea ideol\u00f3gica que se caracteriza, en sus m\u00e1s de ciento cincuenta a\u00f1os de existencia, por la defensa de los intereses de los sectores dominantes, el ciego alineamiento con las pol\u00edticas de las potencias hegem\u00f3nicas (primero la Gran Breta\u00f1a que subordin\u00f3 a don Bartolo y m\u00e1s tarde su sucesi\u00f3n, encarnada por los Estados Unidos), y el desprecio declarado y declamado por todo lo que signifique la reivindicaci\u00f3n del pueblo y el reconocimiento de sus derechos. El 26\/06\/2021, d\u00eda del aniversario del nacimiento de Mitre, se sucedieron las notas. Antonio Requeni lo elogiaba as\u00ed: \u201c<em>Humanista incansable. Mitre, uno de los fundadores de la Argentina moderna<\/em>\u201d y contaba que \u201c<em>fue uno de los organizadores del Ej\u00e9rcito Grande que venci\u00f3 a Rosas en Caseros, batalla en la que particip\u00f3. En 1859 experiment\u00f3 el rev\u00e9s de Cepeda y en 1861, el triunfo de Pav\u00f3n; fue presidente en 1862, un a\u00f1o despu\u00e9s fund\u00f3 el Colegio Nacional de Buenos Aires y fue controvertido protagonista de la Guerra del Paraguay. En 1870 fund\u00f3 el diario LA NACION, una tribuna de doctrina. Ser\u00e1 luego senador, embajador en Brasil y Paraguay, jefe del Partido Nacionalista y part\u00edcipe siempre de los avatares pol\u00edticos del pa\u00eds<\/em>\u201d. El resto es una recorrida por los intentos po\u00e9ticos y literarios de don Bartolo, el <em>humanista incansable<\/em> sobre el que pesan las muertes de Villamayor, Ca\u00f1ada de G\u00f3mez, la <em>guerra de polic\u00eda <\/em>contra el interior y la infamia cometida contra el Paraguay. El <em>fundador de la Argentina moderna<\/em> que dio el primer golpe de nuestra era constitucional. Para Marcela Ternavasio, fue \u201c<em>Un personaje que, desde los m\u00e1rgenes, opt\u00f3 por luchar por la rep\u00fablica<\/em>\u201d. Habla de la <em>Historia de Belgrano y de la independencia argentina <\/em>y refiere que Mitre plasm\u00f3 una operaci\u00f3n memorial en las \u00faltimas p\u00e1ginas cuando recuper\u00f3 la gesti\u00f3n de Bernardino Rivadavia como \u201d<em>la que establec\u00eda en 1821 la primera estaci\u00f3n de una genealog\u00eda: la de la tradici\u00f3n liberal y republicana que consolid\u00f3 el n\u00facleo de la nacionalidad argentina, aunque su futura organizaci\u00f3n quedara en suspenso por las dolorosas pruebas que a\u00fan ten\u00eda que vencer en el desenvolvimiento de su revoluci\u00f3n interna\u201d<\/em>. Rivadavia, aquel que inaugur\u00f3 el ciclo del endeudamiento del pa\u00eds con el empr\u00e9stito celebrado en Londres con la firma Baring Brothers &amp; Co., que fue firmado el 1\u00ba de julio de 1824, y en el cual Buenos Aires como garant\u00eda debi\u00f3 \u201c<em>empe\u00f1ar todos sus efectos, bienes, rentas y tierras, hipotec\u00e1ndolas al pago exacto y fiel de la dicha suma de libras esterlinas y su inter\u00e9s<\/em>\u201d. M\u00e1s de ciento veinte a\u00f1os despu\u00e9s, el gobierno de Juan Per\u00f3n terminar\u00eda de pagar la deuda, en 1947. C\u00f3mo no iba a ser Rivadavia y su endeudamiento con los ingleses un modelo para don Bartolo. Eso s\u00ed, la autora detalla que \u201c<em>Cuando desembarc\u00f3 para participar de la campa\u00f1a que derroc\u00f3 a Rosas en 1852, regresaba con 30 a\u00f1os de edad a una ciudad que le era pr\u00e1cticamente desconocida. La ciudad que hab\u00eda rendido los pomposos homenajes f\u00fanebres a Belgrano y en la que desarrollar\u00eda su intensa y larga vida como pol\u00edtico, militar, periodista e historiador<\/em>\u201d. El porte\u00f1o que desconoc\u00eda a Buenos Aires. El que para Eduardo M\u00edguez fue \u201c<em>Un periodista que puso la palabra al servicio del progreso y la libertad<\/em>\u201d. El que clausuraba diarios y encarcelaba periodistas. \u201c<em>En el siglo XIX, el periodismo fue, al igual que la guerra, una extensi\u00f3n de la pol\u00edtica; un diario era un arma. Mitre, en cambio, busc\u00f3 dar un sentido constructivo a su actividad como periodista y editor. En la pol\u00edtica, muchas veces se vio inevitablemente arrastrado a acciones que compromet\u00edan su af\u00e1n principista. La prensa, en cambio, pudo ser quiz\u00e1, junto con la historia, la expresi\u00f3n m\u00e1s acabada de su programa de acci\u00f3n social<\/em>\u201d. La prensa y la historia, que don Bartolo tergivers\u00f3 con igual pasi\u00f3n. Natalio Botana prefiere hablar de \u201c<em>Jornaleros y arquitectos. Mitre y el empe\u00f1o por restituir la historia e interpretarla<\/em>\u201d.&nbsp; Botana analiza al Mitre escritor y actor de la historia, y&nbsp; nos dice que \u201c<em>Tocqueville dec\u00eda que no hay democracia posible sin un punto de partida favorable que siembre en Am\u00e9rica el sentimiento de igualdad. Mitre traslada ese sentimiento a nuestro territorio y lo pone en movimiento para seguir, a lo largo del proceso hist\u00f3rico, el rastro de ese impulso. Si, por un lado, se ha depositado en los or\u00edgenes esa democracia instintiva y rudimentaria, por otro, la forma de dicha materia deber\u00e1 proveerla la ilustraci\u00f3n del R\u00edo de la Plata, esos hombres de leyes que traen la novedad de las revoluciones en Am\u00e9rica del norte y Europa y de las constituciones que nac\u00edan al calor de dichos sucesos. En la mirada de Mitre, una tendencia respond\u00eda a la necesidad; la otra, al arte de forjar reg\u00edmenes de gobierno, guardianes de la libertad y adecuados a ese pasado pronto a entrar en ebullici\u00f3n<\/em>\u201d. Ser\u00e1 por eso que Mitre en el gobierno forj\u00f3 una tradici\u00f3n de represiones y persecuciones, de muertes y exclusiones, de censuras y prisiones. Por fin, el 27\/06\/2021 Natalia Blanc describe el \u201c<em>Homenaje a Bartolom\u00e9 Mitre en el bicentenario de su nacimiento<\/em>\u201d. Cuenta la cronista que Carmen Longa Virasoro, presidenta de la <em>Asociaci\u00f3n de Amigos del Cementerio de la Recoleta (ADACRE)<\/em> comenz\u00f3 el acto diciendo que \u201c<em>Mitre fue un ciudadano comprometido con su tiempo y uno de los constructores de la Argentina moderna\u2026 Es un h\u00e9roe presente y necesario<\/em>\u201d, defini\u00f3 y destac\u00f3 que el ex presidente siempre inst\u00f3 en sus discursos y en sus acciones a \u201c<em>fortalecer la uni\u00f3n nacional y superar los viejos antagonismos<\/em>\u201d. M\u00e1s que comprometido con su tiempo, don Bartolo estaba comprometido con los intereses brit\u00e1nicos a los que sirvi\u00f3 tan fielmente. Y su manera de fortalecer la uni\u00f3n nacional y superar los viejos antagonismos fue tratando de liquidar a todos sus adversarios, o por lo menos a aquellos que defend\u00edan los intereses nacionales y populares. En el acto, Gabriela Mirande Lamedica, directora del Museo Mitre, dijo que \u201c<em>Mitre fue una figura indispensable durante cincuenta a\u00f1os de la historia argentina, su presencia gravit\u00f3 en la pol\u00edtica nacional, su perfil polifac\u00e9tico se identifica con la figura del intelectual del siglo XIX, que abarcaba casi todo y que, en su caso, super\u00f3 cualquier modelo: estadista, intelectual, administrador, gestor, estratega, poeta, periodista, presidente de la naci\u00f3n, gobernador, traductor, parlamentario. A su paso siempre sum\u00f3: cada conquista fue una lucha; cada logro, un sacrificio<\/em>\u201d y cit\u00f3 una de sus frases, de 1898, en la que el homenajeado proclam\u00f3 que \u201c<em>El anhelo argentino, inspirado en el ejemplo de los pr\u00f3ceres que le dieron libertad, en la tradici\u00f3n de su vida independiente y en los intereses de la prosperidad nacional, ha sido y es un anhelo de justicia como ideal, de derecho como doctrina y de concordia como fin<\/em>\u201d. Uno podr\u00eda decir que a su paso siempre sum\u00f3 muertes, desgracias e infortunios. La justicia fue una herramienta \u00fatil para sus intereses, el derecho lo construy\u00f3 a su medida y solo para los suyos, y la concordia la instal\u00f3 en los cementerios. Pero bueno, Jos\u00e9 Claudio Escribano, voz hist\u00f3rica del pasqu\u00edn de don Bartolo, dec\u00eda tambi\u00e9n el 27\/06\/2021 que \u201c<em>Ayer, tambi\u00e9n, en el cementerio donde reposan los restos del presidente y legislador, del gobernador y del guerrero, del periodista y escritor, del fundador de instituciones y protagonista de acuerdos memorables entre rivales de contiendas c\u00edvicas intestinas, y de acuerdos entre la Argentina y algunos de sus vecinos, un pu\u00f1ado de personas nos reunimos para agradecer los servicios que prest\u00f3 al pa\u00eds<\/em>\u201d. Dig\u00e1moslo una vez m\u00e1s: preguntemos al <em>Chacho<\/em> Pe\u00f1aloza y a sus hombres c\u00f3mo fue que Mitre protagoniz\u00f3 acuerdos memorables entre rivales de contiendas c\u00edvicas intestinas; y al heroico Paraguay de Solano L\u00f3pez, cu\u00e1les fueron los acuerdos que logr\u00f3 entre la Argentina y algunos de sus vecinos. Los servicios de don Bartolo, como los de sus seguidores, nunca fueron en beneficio de este pa\u00eds. As\u00ed que es mejor recordarlo como lo que fue. Uno de los forjadores del origen del mal. Pero perm\u00edtaseme no cerrar la nota con el homenaje a don Bartolo sino con uno mucho m\u00e1s merecido a alguien que pocos conocieron. A Tiago Ares, que invent\u00f3 el <em>Plan Qunita<\/em> para servir a los m\u00e1s pobres y que muri\u00f3 a los 25 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Hanna Arendt que \u201cEl mal no es nunca &#8216;radical&#8217;, solo es extremo, y carece&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-404","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-contra-mitre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/404","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=404"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/404\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":405,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/404\/revisions\/405"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}