{"id":510,"date":"2022-08-02T00:14:00","date_gmt":"2022-08-02T00:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luisalen.com\/?p=510"},"modified":"2023-02-07T21:34:05","modified_gmt":"2023-02-07T21:34:05","slug":"el-perseguidor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luisalen.com\/?p=510","title":{"rendered":"El perseguidor"},"content":{"rendered":"\n<p>All\u00e1 por 1959, el gran Julio Cort\u00e1zar public\u00f3, dentro del libro que llam\u00f3 <em>Las armas secretas<\/em>, uno de sus mejores relatos, dedicado al genial saxofonista negro Charlie Parker, que es el protagonista de la historia, aunque bajo el nombre ficticio de Johnny Carter. Parker tuvo una vida para nada f\u00e1cil. Con muchos esfuerzos, su madre le hab\u00eda comprado un saxo, convencida de que su talento musical lo har\u00eda progresar. Mas, aunque todos reconoc\u00edan su calidad, no logr\u00f3 que lo aceptaran como estudiante en los conservatorios. Aunque logr\u00f3 integrarse a una gran banda a los 17 a\u00f1os, al llegar a Nueva York dos a\u00f1os despu\u00e9s tuvo que trabajar de lavaplatos para ganarse la vida. Finalmente, comenz\u00f3 a grabar en 1940 y a partir de all\u00ed su ascenso en el universo del jazz fue incontenible. Su alianza con Dizzy Gillespie transform\u00f3 la forma de tocar y sentir esa m\u00fasica, alej\u00e1ndola de todo convencionalismo. Pero al mismo tiempo su b\u00fasqueda de algo diferente lo llev\u00f3 a consumir cada vez m\u00e1s alcohol y hero\u00edna, lo que lo llev\u00f3 a pasar temporadas internado en distintos nosocomios. En 1954 la tragedia lo golpe\u00f3 duramente, cuando su peque\u00f1a hija Pree, de solo tres a\u00f1os de edad, muri\u00f3 de una neumon\u00eda agravada por la falta de dinero para darle una atenci\u00f3n m\u00e9dica como la que precisaba. Parker quiso suicidarse, y aunque no lo logr\u00f3, un a\u00f1o m\u00e1s tarde una combinaci\u00f3n de neumon\u00eda, \u00falcera y cirrosis hizo detener su coraz\u00f3n. Cort\u00e1zar en su cuento narrar\u00eda esta \u00faltima etapa de Parker, signada por su b\u00fasqueda de encontrar una manera diferente de vivir el tiempo, no sujeta al convencionalismo de relojes y calendarios. En la dualidad que describe Cort\u00e1zar, entre el narrador que cuenta la historia y el protagonista, se marca ese conflicto con el tiempo, pero tambi\u00e9n surge que ambos, narrador y personaje, son a la vez perseguidor y perseguido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad del pa\u00eds no alcanza ni siquiera m\u00ednimamente a rozar la calidad de la escritura de Cort\u00e1zar. Carentes del genio del gran Julio, y muy lejos tambi\u00e9n de la inspiraci\u00f3n de Charlie Parker, personajes que ser\u00edan menores en cualquier historia pueblan las p\u00e1ginas de los principales medios, inundan las pantallas de los canales asociados a esos medios y de sus se\u00f1ales de cable, escupen su odio por las radios y lo dejan grabado en las redes sociales. Parece que estuvi\u00e9ramos, los argentinos, atrapados en un tiempo pasado que se resiste a morir y se recicla en nuevas cat\u00e1strofes mientras el tiempo nuevo no logra romper el cascar\u00f3n, atrapado en las ruedas de una maquinaria infernal que repite una y otra vez la misma historia, solo cambiando algunos nombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Viejos perseguidores que toman nuevos nombres. Perseguidos que esperan la redenci\u00f3n de la historia, que se les niega de una forma tan pertinaz que aterra. Es que la misma pluma con la que el perseguidor escribe sus acusaciones es la que escribe la historia. Y por cierto que no tiene ni el vuelo ni la profunda humanidad de la pluma de Cort\u00e1zar, que nunca perdi\u00f3 su argentinidad a pesar de los largos a\u00f1os pasados en Francia, primero por decisi\u00f3n propia y m\u00e1s tarde amenazado por la dictadura genocida que no le perdonaba su compromiso con las causas populares.<\/p>\n\n\n\n<p>En vez de la m\u00fasica de Parker, el ruido chill\u00f3n de la comparsa que pulula en p\u00e1ginas y pantallas que envenenan el aire. Donde el saxo de Charlie improvisaba cual un p\u00e1jaro que canta su esperanza de volar sin ataduras, sonidos que ni llegan a imitar el graznido de los cuervos tratan de convencernos de que la corrupci\u00f3n a la que son tan aficionados es de otros, que la podredumbre de la que se alimentan es la ambros\u00eda de los dioses.<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtaseme recordar, ya que estos d\u00edas son propicios para hacerlo. Yrigoyen derrocado y una turba que asalta su casa para encontrar, en lugar de las m\u00edticas riquezas acumuladas durante los a\u00f1os de poder, una modesta cama de hierro, una mesa, unas sillas y algunos libros. No importa. Se lo someter\u00e1 a juicio, aunque no haya ning\u00fan motivo valedero para hacerlo, m\u00e1s que sus intentos de defender la soberan\u00eda nacional y la pureza de la democracia. La Plaza de Mayo bombardeada, Per\u00f3n condenado al exilio, privado de su grado militar, juzgado en ausencia, declarado como <em>el tirano pr\u00f3fugo<\/em>. Cientos de sus partidarios presos, otros asesinados en los basurales de Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez o en la penitenciar\u00eda de Las Heras en nombre de la cruzada moralizadora que prohibi\u00f3 mencionar siquiera su nombre, porque hacerlo era cometer un delito, y que secuestr\u00f3 y vej\u00f3 el cad\u00e1ver de su esposa. Todo en nombre de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El 31 de julio de 1974 ca\u00eda asesinado por las balas de la Triple A una de las personalidades m\u00e1s brillantes de esa convulsionada \u00e9poca: Rodolfo Ortega Pe\u00f1a. \u00danico caso de un diputado nacional abatido mientras cumpl\u00eda su mandato, en su figura resum\u00eda lo mejor de varios mundos. Abogado, historiador, comunicador social, y tantas otras adjetivaciones se podr\u00edan agregar a poco de que se revise su trayectoria, que ilumin\u00f3 con una luz distinta campos que parec\u00edan resignados a la oscuridad de un tiempo al que, como al actual, se le negaba la esperanza. Compuso, Ortega Pe\u00f1a, ese d\u00fao irrepetible que cambi\u00f3 la forma de entender la abogac\u00eda y de escribir la historia, entre otras muchas cosas. Su compa\u00f1ero de aventuras fue el tambi\u00e9n inolvidable Eduardo Luis Duhalde. Juntos pusieron al ejercicio profesional al servicio de las luchas de su pueblo, desde su rol de asesores de la CGT, de letrados de sindicatos, de defensores de presos pol\u00edticos. Con una caracter\u00edstica especial: aunque comprend\u00edan que cualquier cambio profundo deb\u00eda partir del peronismo, en tanto identidad principal asumida por nuestro pueblo, no tuvieron nunca una actitud sectaria y defendieron por igual a todos los perseguidos por las distintas dictaduras y los gobiernos seudo democr\u00e1ticos que les tocaron sufrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo pusieron en claro las cuentas de la historia, bien diferentes a las que el p\u00e9rfido fundador de <strong><em>LA NACI\u00d3N<\/em><\/strong> hab\u00eda entronizado desde la versi\u00f3n oficial, tan mentirosa como su autor y sus c\u00f3mplices y seguidores. Que el gobernador federal fusilado en Navarro no era un muerto cualquiera fue comprendido por quienes pudieron leer <em>El asesinato de Dorrego<\/em>. Que la deuda externa que se cern\u00eda, ya entonces, como un cerrojo que estrangulaba cualquier posibilidad de progreso independiente no era un recurso moderno imposible de evitar lo dijeron en su historia de la <em>Baring Brothers<\/em>. Figuras como las de Facundo Quiroga o Felipe Varela resurgieron de la doble muerte y el ostracismo al que se las hab\u00eda condenado. Podr\u00edan darse muchos ejemplos m\u00e1s. Cuando Ortega Pe\u00f1a asumi\u00f3 su banca de diputado nacional, jur\u00f3 que la sangre derramada no ser\u00eda negociada. Puso su esca\u00f1o a disposici\u00f3n de cuanto conflicto se presentaba. La derecha impiadosa, la misma denunciada desde los libros de historia y las p\u00e1ginas de las revistas que dirigi\u00f3 junto a Duhalde (<em>Militancia<\/em>, <em>De Frente<\/em>), no lo perdon\u00f3. Sab\u00eda, Ortega, que la muerte no duele, sino que es vivir indignamente lo que marca con dolor a personas de su talla. Y fue fiel a su compromiso hasta esa tarde fatal de aquel invierno triste, en la esquina de Arenales y la 9 de julio, en pleno centro porte\u00f1o. Los perseguidores hab\u00edan logrado su objetivo pero no abandonaron su presa: reprimieron el velorio que se efectuaba en la Federaci\u00f3n Gr\u00e1fica Argentina, y golpearon y detuvieron a cientos de personas que quisieron participar del sepelio. A\u00f1os m\u00e1s tarde Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega mor\u00eda en prisi\u00f3n, mientras era juzgado, entre otros cr\u00edmenes, por el asesinato de Ortega Pe\u00f1a. Tambi\u00e9n fallecer\u00edan en la c\u00e1rcel dos de los ejecutores del asesinato, Rodolfo Almir\u00f3n y Juan Ram\u00f3n Morales.<\/p>\n\n\n\n<p>Perseguidores y perseguidos que cruzan las p\u00e1ginas de nuestra historia, y que vuelven en un retorno gris, como las mentes y las almas de los que odian cualquier variaci\u00f3n, cualquier color diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvamos a estos d\u00edas. Que de repente no parecen tan distintos a aquellos otros, si escuchamos los coros vocingleros de la comparsa a sueldo de los partidarios de la oscuridad. Como siempre, todo resuena con un eco m\u00e1s tr\u00e1gico en las p\u00e1ginas del pasqu\u00edn de los Mitre-Saguier o en las pantallas que ahora multiplican los denuestos. La v\u00edctima de turno, la perseguida, es ahora la detestada Vicepresidenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Un par de fiscales, uno de los cuales, ahora se sabe, visitaba la Rosada cuando el gran dormil\u00f3n usaba las pantallas del despacho presidencial para ver alguna serie de Netflix, sin ning\u00fan pudor tejen la acusaci\u00f3n tantas veces preanunciada por los voceros de la derecha. No les preocupa que no existan pruebas: se atreven a decir que tienen la convicci\u00f3n de que los muy odiados Kirchner construyeron una red de corrupci\u00f3n, incluso cuando en el caso que deber\u00edan analizar la propia pericia ordenada por el denunciante arroj\u00f3 como resultado que no hubo irregularidades. Par\u00e9ntesis: el 23\/06\/2022 la Tribua de Doctrina informaba que \u201c<em>el exdirector de Vialidad Nacional del gobierno de Mauricio Macri, Javier Iguacel<u>,<\/u> fue procesado por el delito de negociaciones incompatibles con la funci\u00f3n p\u00fablica, acusado de haber favorecido a un grupo de empresas a las que les extendi\u00f3 concesiones de siete corredores viales que se les hab\u00edan vencido, sin las licitaciones previas que, por ley, son obligatorias<\/em>\u201d. S\u00ed, Iguacel, el denunciante de la causa <em>Vialidad<\/em>, la misma en la que los fiscales Luciani y Mola acusan a Cristina. Acusaci\u00f3n que le vali\u00f3, al procesado denunciante, la felicitaci\u00f3n de sus amigos. Vean LA NACI\u00d3N del 02\/08\/2022: \u201c<em>Causa Vialidad: Esteban Bullrich le envi\u00f3 un contundente mensaje a Cristina Kirchner en medio del juicio<\/em>\u201d. Si se preguntan cu\u00e1l fue el <em>contundente mensaje<\/em>, ac\u00e1 va: \u201c<em>Hoy comenzaron los alegatos en el juicio contra CFK por la corrupci\u00f3n en Vialidad Nacional, denunciada por Javier Iguacel -exministro de Energ\u00eda de Mauricio Macri- y su equipo, entre ellos mi amigo Rick Stoddart, quienes demostraron que hab\u00edan montado un sistema para robar<\/em>\u201d. D\u00f3nde y c\u00f3mo lo demostraron es un misterio, contrapuesto a lo que el mismo pasqu\u00edn inform\u00f3: \u201c<em>Iguacel se arrog\u00f3 \u2018una prerrogativa que no ten\u00eda\u2019, extendi\u00f3 las concesiones sin el dictamen jur\u00eddico obligatorio y aleg\u00f3 \u2018una emergencia que no era tal\u2019, afirma el juez<\/em>\u201d. Junto a Iguacel, tambi\u00e9n fue procesado Ricardo Stoddart. Por si falta alg\u00fan datito m\u00e1s, Iguacel es el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires que impulsa la gran saltimbanqui, Patricia Bullrich.<\/p>\n\n\n\n<p>Feliz con los alegatos que no hablan sobre la prueba sino sobre las convicciones de los fiscales, Javier Fuego Simondet el 02\/08\/2022 titula: \u201c<em>Borrar todo. Los WhatsApp comprometedores para cobrar todo lo posible despu\u00e9s de perder las elecciones<\/em>\u201d. Y agrega que se trata de \u201c<em>Las pruebas que revel\u00f3 el fiscal Diego Luciani en la causa Vialidad buscan mostrar el intento de L\u00f3pez para que Austral Construcciones cobrara cifras millonarias en tiempo r\u00e9cord y que los pagos no se frenaran con el cambio de gobierno<\/em>\u201d. El \u00fanico problema es que en esos intercambios de mensajes Cristina no participa, ni hay ninguna menci\u00f3n a coimas o irregularidades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No importa. <strong><em>LA NACI\u00d3N<\/em><\/strong> insiste y el mismo 02\/08\/2022 nos cuenta que el fiscal Luciani dijo que \u201c<em>Hubo un direccionamiento grosero e inadmisible y una falta total de control. Era imposible que se permitiera si no era porque la orden ven\u00eda de lo m\u00e1s alto del Poder Ejecutivo<\/em>\u201d. Orden de la cual no pudo exhibir ni la m\u00e1s m\u00ednima sombra de prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>Luciana V\u00e1zquez se regocija el 02\/08\/2022 con lo que considera \u201c<em>El ocaso argentino en la etapa del barroco kirchnerista<\/em>\u201d. No se logra entender cu\u00e1les son las caracter\u00edsticas que cree encontrar para hablar del barroco, porque seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola ese es \u201c<em>un estilo arquitect\u00f3nico o de las artes pl\u00e1sticas, que se dsarroll\u00f3 en Europa e Iberoam\u00e9rica durante los siglos XVII y XVIII, opuesto al clasicismo y caracterizado por la complejidad y el dinamismo de las formas, la riqueza de la ornamentaci\u00f3n y el efectismo<\/em>\u201d. Uno podr\u00eda leer casi un elogio del kirchnerismo, pero lo m\u00e1s probable es que la cronista, como buena heredera de don Bartolo, no sepa de qu\u00e9 habla pero lo dice como si fuera una verdad consagrada. Como tampoco se priva de decir que \u201c<em>Cristina Kirchner corre riesgos judiciales concretos y m\u00e1s que nunca necesita aliados<\/em>\u201d, eso por las dudas de que la odiada reina mal\u00e9fica acuerde con Sergio Massa.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos parlanchines de las pantallas que forman parte de los medios herederos del mitrismo tambi\u00e9n aportaron lo suyo. El inefable Luis Majul cont\u00f3 que \u201c<em>cuando N\u00e9stor Kirchner gobernaba Santa Cruz, L\u00e1zaro B\u00e1ez le aport\u00f3 informaci\u00f3n sensible con el nombre de todos los empresarios deudores de esa provincia patag\u00f3nica<\/em>\u201d. Como acostumbra el servicial escriba, no hay ni una sombra de referencia al m\u00e9todo que us\u00f3 para enterarse, m\u00e1s de veinte a\u00f1os despu\u00e9s, de algo que habr\u00eda ocurrido muy lejos y entre gente que no es precisamente del c\u00edrculo de Majul. Acompa\u00f1ado en su rol de perseguidor por el otrora hombre del pensamiento de izquierdas Alfredo Leuco, que paree alegrarse porque \u201c<em>Cada d\u00eda que pasa, Cristina est\u00e1 m\u00e1s cerca del abismo y de la c\u00e1rcel<\/em>\u201d. Se ve que sabe algo que los dem\u00e1s desconocemos. Porque la sarta de opiniones nada jur\u00eddicas que desparrama Diego Luciani est\u00e1 muy lejos de constituir un riguroso, minucioso y demoledor alegato. Claro que con los tribunales que tenemos y los antecedentes que ofrecen ciertos jueces, camaristas y hasta cortesanos la verdad del expediente y el apego a lo jur\u00eddico no parecen ser temas de importancia. Lo que importa es qui\u00e9n es el perseguidor y qui\u00e9n, en este caso, la perseguida, en este relato sin gracia y sin fineza, que no busca embellecer las notas de un sonsonete torpe y opresivo sino que prefiere la opacidad al brillo, la oscuridad a la luz, el tiempo encadenado a la vida en libertad. Nada que ver con Cort\u00e1zar ni Charlie Parker. Pero ojo. Dicen las escrituras: <em>justicia, perseguir\u00e1s<\/em>. A veces, por mucho que se tarde, esa justicia es alcanzada. Sino, pregunten a L\u00f3pez Rega, Morales y Almir\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>All\u00e1 por 1959, el gran Julio Cort\u00e1zar public\u00f3, dentro del libro que llam\u00f3 Las armas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-510","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-contra-mitre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=510"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/510\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":511,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/510\/revisions\/511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/luisalen.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}