{"id":710,"date":"2015-11-16T23:50:00","date_gmt":"2015-11-16T23:50:00","guid":{"rendered":"https:\/\/luisalen.com\/?p=710"},"modified":"2023-02-11T23:53:41","modified_gmt":"2023-02-11T23:53:41","slug":"a-40-anos-del-condor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/luisalen.com\/?p=710","title":{"rendered":"A 40 a\u00f1os del C\u00f3ndor"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"439\" height=\"623\" src=\"https:\/\/luisalen.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/A-40-anos-del-Condor.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-711\" srcset=\"https:\/\/luisalen.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/A-40-anos-del-Condor.jpg 439w, https:\/\/luisalen.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/A-40-anos-del-Condor-211x300.jpg 211w\" sizes=\"(max-width: 439px) 100vw, 439px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Argentina: Entre \u00e1guilas y c\u00f3ndores. La coordinaci\u00f3n represiva<br>en la dictadura c\u00edvico militar de 1976-1983<\/strong> <strong>(p\u00e1ginas 24\/50)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><strong>El camino hacia el C\u00f3ndor<\/strong> <\/pre>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Tras el final de la segunda guerra mundial, Am\u00e9rica del Sur pas\u00f3 a ser uno de los escenarios fundamentales de la guerra fr\u00eda que enfrent\u00f3 al bloque de naciones occidentales, encabezadas por los Estados Unidos de Am\u00e9rica, con los pa\u00edses del llamado socialismo real que lideraba la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Como consecuencia de ello, Estados Unidos realiz\u00f3 los mayores esfuerzos por mantener su supremac\u00eda en lo que Theodore Roosevelt hab\u00eda denominado como \u201cel patio trasero\u201d. As\u00ed la experiencia de Getulio Vargas en Brasil terminaba con su suicidio en 1954, ese mismo a\u00f1o Jacobo Arbenz era derrocado en Guatemala, y en la Argentina ocurr\u00eda la ca\u00edda de Per\u00f3n en 1955. La predominancia de gobiernos favorables a los intereses estadounidenses fue conmovida por el triunfo de la Revoluci\u00f3n Cubana, consagrado el 1\u00ba de enero de 1959. La adopci\u00f3n del socialismo y la vocaci\u00f3n de los cubanos por ayudar a otros movimientos revolucionarios, tuvieron como respuesta una concepci\u00f3n pol\u00edtica que se dio en llamar <em>la Doctrina de Seguridad Nacional<\/em>, que se caracteriz\u00f3 por la definici\u00f3n de un enemigo com\u00fan, el comunismo, que inclu\u00eda las experiencias progresistas y populistas y que deb\u00eda ser enfrentado por todos los medios. Am\u00e9rica era naturalmente considerada como parte del mundo \u201coccidental y cristiano\u201d, y para mantenerla en ese orden y dar estabilidad a ese encuadramiento se desarrollaron distintos m\u00e9todos, encubiertos como programas de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica o de asistencia militar, mediante los cuales se fue forjando una dirigencia que fue funcional a la concepci\u00f3n norteamericana, y que no vacil\u00f3 en instalar dictaduras civiles o militares para combatir al enemigo de izquierda, que eran juzgadas como necesarias para preservar la seguridad continental, seg\u00fan afirmaba el informe Rockefeller de 1969.\n\nEste modelo gener\u00f3 resistencias y luchas en toda la regi\u00f3n. A la triunfante revoluci\u00f3n cubana se sumaron los ejemplos de Argelia y Vietnam, y m\u00e1s tarde el mayo franc\u00e9s de 1968 como tambi\u00e9n los movimientos j\u00f3venes en los propios Estados Unidos, propiciando distintos caminos que ten\u00edan en com\u00fan la condena de la sociedad capitalista, caracterizada como deshumanizadora y generadora de injusticias y marginaciones. \n\nPara conjurar la amenaza, la soluci\u00f3n preferida fue la de optar por golpes militares, frente a la imposibilidad de lograr que los gobiernos electos por el voto popular pudieran contener los reclamos de cambio y el creciente descontento popular. Este remedio se extendi\u00f3 por los pa\u00edses del Cono Sur, durante las d\u00e9cadas de 1970 y 1980.\n\nEn Argentina, cuya estabilidad institucional se hab\u00eda quebrado con el golpe que derrocara a Juan Domingo Per\u00f3n en septiembre de 1955, el ciclo posterior mostr\u00f3 la alternancia de dictaduras conducidas por los militares golpistas y gobiernos surgidos de elecciones condicionadas por la proscripci\u00f3n del peronismo, que reci\u00e9n volver\u00eda a ser habilitado para participar de los comicios en 1973.\n\nAs\u00ed, a la dictadura de la autodenominada <em>Revoluci\u00f3n Libertadora<\/em> (1955-1958) \u2013conducida primero por Eduardo Lonardi y luego por Pedro Eugenio Aramburu-, la sucedi\u00f3 el gobierno desarrollista de Arturo Frondizi, que hab\u00eda pactado con el exiliado Per\u00f3n el apoyo de este a cambio de una serie de medidas tendientes a restaurar el orden constitucional y a permitir la plena participaci\u00f3n pol\u00edtica del peronismo. El incumplimiento de lo acordado, sumado a las presiones militares que se tradujeron en reiterados planteos, fueron deteriorando al gobierno, que vio c\u00f3mo, en 1959, en las provincias del noroeste, hac\u00eda su aparici\u00f3n la primera experiencia guerrillera, que us\u00f3 el nombre de <em>Uturuncos<\/em>. La cr\u00edtica contra Frondizi, por haber recibido a Fidel Castro primero y luego a Ernesto <em>Che<\/em> Guevara, no pudo ser compensada por el apoyo que diera a la expulsi\u00f3n de Cuba de la OEA. Finalmente, la posibilidad otorgada a fracciones peronistas de participar en las elecciones de marzo de 1962, en las que se renovaba parcialmente el Congreso y se eleg\u00edan gobernadores provinciales, termin\u00f3 por agotar la paciencia militar, y pese a que Frondizi anul\u00f3 las elecciones en las provincias en las que hab\u00eda triunfado el peronismo, el 28 de marzo de 1962 era derrocado y suplantado por Jos\u00e9 Mar\u00eda Guido, por ese entonces presidente provisional del Senado.\n\nEl gobierno surgido de ese golpe convoc\u00f3 a nuevas elecciones en julio de 1963, con una nueva proscripci\u00f3n del peronismo. El triunfo de Arturo Illia, candidato del radicalismo del pueblo, permiti\u00f3 un per\u00edodo en el que el gobierno no recurri\u00f3 al estado de sitio u otras medidas excepcionales. Sin embargo, el peronismo proscrito llev\u00f3 adelante un plan de lucha conducido por la central sindical que incluy\u00f3 la toma de m\u00e1s de cinco mil establecimientos. Per\u00f3n intent\u00f3 retornar al pa\u00eds, pero la presi\u00f3n del gobierno radical hizo que el gobierno brasile\u00f1o lo obligara a retornar a su exilio espa\u00f1ol. M\u00e1s tarde, en 1964, tambi\u00e9n en el noroeste argentino aparec\u00eda el <em>Ej\u00e9rcito Guerrillero del Pueblo<\/em>, conducido por Jorge Ricardo Masetti, un periodista que colabor\u00f3 con la revoluci\u00f3n cubana fundando la Agencia de Noticias \u201cPrensa Latina\u201d. Las buenas intenciones de Illia no alcanzaron&nbsp; como para consolidar una transici\u00f3n democr\u00e1tica. Pese a que la experiencia de Masetti y sus seguidores termin\u00f3 en el fracaso, la negativa de Illia a recurrir al FMI y a colaborar con la invasi\u00f3n estadounidense a Santo Domingo, sumada a otras medidas no aceptables para la potencia hegem\u00f3nica como la sanci\u00f3n de una ley de medicamentos opuesta a los intereses de la industria farmacol\u00f3gica de los pa\u00edses centrales, llevaron a un nuevo golpe militar. Hu\u00e9rfano de apoyo popular, el 28 de junio de 1966 Illia era derrocado y Juan Carlos Ongan\u00eda, un militar que hab\u00eda anunciado la doctrina de la seguridad nacional en la V Conferencia de Ej\u00e9rcitos Americanos realizada en West Point en 1964, asum\u00eda el poder. La dictadura, que se nomin\u00f3 como <em>Revoluci\u00f3n Argentina<\/em>, disolvi\u00f3 el parlamento, prohibi\u00f3 la actividad de los partidos pol\u00edticos, reemplaz\u00f3 a los jueces constitucionales por otros que juraron por el Estatuto fundacional del golpe, impuesto como nueva ley suprema, intervino las universidades y sancion\u00f3 leyes represivas. Poco a poco comenzaron a aparecer focos de oposici\u00f3n cada vez m\u00e1s decidida. El asesinato de Ernesto Guevara tras su captura cuando conduc\u00eda una experiencia guerrillera en Bolivia, lejos de apaciguar la rebeld\u00eda popular la acrecent\u00f3. La figura del <em>guerrillero heroico<\/em> fue fuente de inspiraci\u00f3n para miles de j\u00f3venes que, viendo frustradas las experiencias de gobiernos surgidos del voto recurrieron a la lucha armada para enfrentar la violencia impuesta por los reg\u00edmenes militares. Para 1968, se presentaban las <em>Fuerzas Armadas Peronistas<\/em>, que actuaron en las provincias de Tucum\u00e1n, Santiago del Estero y Catamarca, al tiempo que se constitu\u00eda una nueva experiencia sindical combativa, la <em>CGT de los Argentinos<\/em>. En 1969, grandes movilizaciones populares enfrentaron a las fuerzas represivas, uniendo a estudiantes y obreros. El <em>Cordobazo <\/em>del 29 de mayo de ese a\u00f1o tuvo r\u00e9plicas en otras provincias, y en 1970, se produc\u00eda una eclosi\u00f3n de organizaciones armadas: las <em>Fuerzas Argentinas de Liberaci\u00f3n <\/em>(<em>FAL<\/em>), el <em>Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo<\/em> (<em>ERP<\/em>), las <em>Fuerzas Armadas Revolucionarias<\/em> (<em>FAR<\/em>) y los <em>Montoneros<\/em> llevaron adelante m\u00faltiples acciones contra la dictadura, la m\u00e1s notoria de ellas el secuestro y ejecuci\u00f3n de Pedro Eugenio Aramburu por parte de los <em>Montoneros<\/em>, identificados con la vertiente revolucionaria del peronismo.\n\nOngan\u00eda, incapaz de contener la creciente oposici\u00f3n pese al endurecimiento de la represi\u00f3n y a la creaci\u00f3n de tribunales especiales para juzgar a los rebeldes, fue reemplazado por el general Roberto Marcelo Levingston, que hasta entonces se desempe\u00f1aba como agregado militar en los Estados Unidos. Levingston tampoco pudo acallar el descontento y termin\u00f3 cediendo la presidencia al hombre fuerte del Ej\u00e9rcito, Alejandro Agust\u00edn Lanusse. Con este se abri\u00f3 un proceso que condujo al levantamiento de la proscripci\u00f3n del peronismo, al retorno de Per\u00f3n el 17 de noviembre de 1972, y finalmente al triunfo del <em>Frente Justicialista de Liberaci\u00f3n<\/em> (<em>FREJULI<\/em>) en los comicios del 11 de marzo de 1973.\n\nH\u00e9ctor J. C\u00e1mpora, el candidato bendecido por Per\u00f3n, asumi\u00f3 la presidencia el 25 de mayo de 1973, acompa\u00f1ado por los presidentes socialistas de Chile \u2013Salvador Allende- y de Cuba \u2013Osvaldo Dortic\u00f3s-, y como primera medida su gobierno dispuso la liberaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos. Pero la experiencia camporista dur\u00f3 solo cuarenta y nueve d\u00edas. El creciente enfrentamiento de la derecha con los sectores revolucionarios del peronismo, fue en aumento desde que los seguidores del secretario privado de Per\u00f3n, Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega, a quien apodaban <em>el Brujo<\/em> y que hab\u00eda sido designado Ministro de Bienestar Social, encargados de garantizar la seguridad para el retorno definitivo de Per\u00f3n, el 20 de junio de 1973, para impedir el avance de los grupos juveniles desataron una verdadera masacre que caus\u00f3 cerca de trescientas v\u00edctimas. C\u00e1mpora se vio obligado a renunciar, y tras un breve interregno donde la presidencia fue ejercida por Ra\u00fal Lastiri, yerno de L\u00f3pez Rega, Per\u00f3n asum\u00eda el 12 de octubre su tercer mandato tras triunfar en las elecciones celebradas el 23 de septiembre.\n\nPero a pesar del gran apoyo que concitaba el anciano l\u00edder, los enfrentamientos se agudizaron. Los sectores juveniles, reprendidos p\u00fablicamente por Per\u00f3n en su discurso del 1\u00ba de mayo de 1974, mostraron su descontento con el rumbo del gobierno retir\u00e1ndose masivamente de la Plaza de Mayo. Per\u00f3n falleci\u00f3 el 1\u00ba de julio de ese a\u00f1o, siendo sucedido por su viuda Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez, <em>Isabelita<\/em>, y a partir de all\u00ed la situaci\u00f3n se deterior\u00f3 cada vez m\u00e1s. Grupos parapoliciales auspiciados por L\u00f3pez Rega que se identificaban como la <em>Alianza Anticomunista Argentina<\/em> (la <em>Triple A<\/em>), reivindicaron centenares de atentados contra militantes populares, desde el asesinato del diputado nacional Rodolfo Ortega Pe\u00f1a el 31 de julio de 1974. Las Fuerzas Armadas fueron asumiendo un fuerte protagonismo en la represi\u00f3n, hasta obtener que se les encomendara la <em>aniquilaci\u00f3n<\/em> de la subversi\u00f3n, para lo cual se subordinaban las fuerzas de seguridad nacionales y de las provincias al mando militar. Pero el sometimiento del gobierno a las presiones militares no alcanz\u00f3 y el 24 de marzo de 1976 se instalaba una nueva dictadura bajo el nombre de <em>Proceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional<\/em>.\n\nAl mismo tiempo, se daban gobiernos similares en el Cono Sur: Alfredo Stroessner, desde 1954 en el poder en Paraguay, encabez\u00f3 la dictadura m\u00e1s prolongada, seguida por la instalada en Brasil cuando el 15 de abril de 1964 fue desalojado de la presidencia por Humberto Castelo Branco. Hugo Banzer Su\u00e1rez se hab\u00eda encaramado en la presidencia de Bolivia el 21 de agosto de 1971. En Chile, la experiencia de Salvador Allende y su v\u00eda democr\u00e1tica al socialismo fue interrumpida a sangre y fuego por Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, y ese mismo a\u00f1o, el 27 de junio, Juan Mar\u00eda Bordaberry acordaba con las Fuerzas Armadas un golpe de estado que terminaba el proceso constitucional.\n\nEn ese contexto internacional, la cooperaci\u00f3n entre los Estados y principalmente entre sus Fuerzas Armadas y de Seguridad fue constante, principalmente por la influencia que sobre todos ellos ejerc\u00edan los Estados Unidos, con su <em>Escuela de las Am\u00e9ricas<\/em>, establecida desde 1946 en Panam\u00e1, que entren\u00f3 a m\u00e1s de 60.000 militares latinoamericanos.\n\nSin embargo, pese a compartir la misma visi\u00f3n de la Seguridad Nacional, y la definici\u00f3n de un enemigo com\u00fan identificado con los movimientos de izquierda, no exist\u00eda un mecanismo que coordinara a nivel regional los esfuerzos represivos de los distintos reg\u00edmenes dictatoriales.\n\nHab\u00edan existido, eso s\u00ed, eventos criminales que supon\u00edan acuerdos entre los servicios de distintos pa\u00edses. Entre ellos, merece citarse el asesinato del General chileno Carlos Prats y su esposa Sara Cuthbert, acontecido en Buenos Aires el 30 de septiembre de 1974. En ese hecho actuaron diversos agentes de la DINA (<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ra%C3%BAl_Iturriaga_Neumann\">Ra\u00fal Eduardo Iturriaga Neumann<\/a>, Guillermo Humberto Salinas Torres, Pablo Belmar Labb\u00e9, Armando Fern\u00e1ndez Larios, y&nbsp; Juan Alberto Delm\u00e1s Ram\u00edrez, que actuaron junto a Enrique Arancibia Clavel, destacado en la Argentina, y el estadounidense&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Michael_Townley\">Michael Townley<\/a>, los que, seg\u00fan surge de la causa judicial seguida en Argentina contra Arancibia Clavel, habr\u00edan contado con apoyo de servicios argentinos.\n\nTambi\u00e9n en Buenos Aires, varios ciudadanos uruguayos fueron secuestrados y trasladados clandestinamente a su pa\u00eds: Antonio Viana Acosta, el 24 de febrero de 1974, en noviembre de ese mismo a\u00f1o, H\u00e9ctor Brum, Mar\u00eda de los Angeles Corbo de Brum, Graciela Estefanel, Floreal Garc\u00eda, su esposa Mirtha Hern\u00e1ndez de Garc\u00eda y su hijo Amaral,&nbsp; y Julio Abreu.\n\nIgualmente, Jorge Isaac Fuentes, acusado de pertenecer al <em>ERP<\/em>, fue detenido en Argentina, entregado a la DINA en Paraguay y desde all\u00ed se lo llev\u00f3 ilegalmente a Villa Grimaldi, uno de los Centros de Detenci\u00f3n controlados por la DINA en Santiago de Chile, donde desapareci\u00f3. (Ver Rettig Guisse, Ra\u00fal y otros; \"<em>Informe de la Comisi\u00f3n de Verdad y Reconciliaci\u00f3n<\/em>\". Texto oficial Completo. Publicado por el peri\u00f3dico \"<em>La Naci\u00f3n<\/em>\". 287 p\u00e1gs. Santiago de Chile 5 de marzo de 1991).\n\nIves Claudet Fern\u00e1ndez, un ciudadano franco-chileno imputado de militar en el <em>Movimiento de Izquierda Revolucionaria<\/em> (<em>MIR<\/em>) chileno, fue detenido y ejecutado por agentes de la DINA en 1975 en Buenos Aires.\n\nEl flujo de migrantes chilenos, simpatizantes del gobierno de Allende o militantes perseguidos por el r\u00e9gimen de Pinochet, que se dirigieron a la Argentina en busca de refugio, determinaron la colaboraci\u00f3n de la DINA con los servicios represivos argentinos,&nbsp; buscando neutralizar cualquier posible resistencia que se organizara contra la dictadura chilena. En julio de 1975, la DINA produjo la llamada <em>Operaci\u00f3n Colombo<\/em>, que consisti\u00f3 en atribuir al MIR la ejecuci\u00f3n de 119 desaparecidos chilenos (cien varones y diecinueve mujeres), secuestrados entre el 8 de julio de 1974 y el 20 de enero de 1975, lo que habr\u00eda acontecido en territorio argentino seg\u00fan las noticias que publicaron el 23 y 24 de ese mes distintos diarios chilenos (<em>El Mercurio<\/em>, <em>La Segunda<\/em> y <em>La Tercera<\/em>), que citaron como fuentes a dos revistas, <em>Lea<\/em>, de Argentina y <em>Novo O D\u00eda<\/em> de Brasil, que luego se acredit\u00f3 que fueron creadas para ese fin y nunca m\u00e1s se publicaron.\n\nSeg\u00fan fuentes del Departamento de Estado norteamericano, ya \"<em>a principios de 1974, oficiales de seguridad de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia se reunieron en Buenos Aires para preparar acciones coordinadas en contra de blancos subversivos\".<\/em> (documento desclasificado, fechado el 23 de junio de 1976). Sin embargo, la fecha de nacimiento de la coordinaci\u00f3n represiva ser\u00eda en noviembre de 1975, por iniciativa del militar chileno&nbsp; Manuel Contreras Sep\u00falveda, que hab\u00eda creado la <em>Direcci\u00f3n de Inteligencia (o Informaciones) Nacional<\/em>, m\u00e1s conocida por su sigla <em>DINA<\/em>, como un organismo ubicado por sobre los distintos servicios de inteligencia del estado y las fuerzas armadas y de seguridad chilenas, que tendr\u00eda a su cargo la organizaci\u00f3n de la represi\u00f3n y la concentraci\u00f3n de la informaci\u00f3n sobre las actividades de los opositores a la dictadura.\n\nContreras invit\u00f3 a los jefes de los servicios de inteligencia de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay a una reuni\u00f3n que se celebr\u00f3 el&nbsp;25 de noviembre de 1975 en Santiago de Chile bajo el nombre de \u201c<em>Primera Reuni\u00f3n Interamericana de Inteligencia Nacional<\/em>\u201d&nbsp; All\u00ed se firm\u00f3 un acta que establec\u00eda la conformaci\u00f3n de un organismo llamado <em>C\u00f3ndor<\/em>.\n\nEl objetivo del acuerdo era el intercambio de informaci\u00f3n acerca de personas consideradas como elementos \u201csubversivos\u201d que resid\u00edan en esos pa\u00edses, la cooperaci\u00f3n para su vigilancia, persecuci\u00f3n, detenci\u00f3n y traslado a trav\u00e9s de las fronteras nacionales, incluyendo el alojamiento en Centros Clandestinos de Detenci\u00f3n, la aplicaci\u00f3n de tormentos, el asesinato y la desaparici\u00f3n forzada de las v\u00edctimas.\n\nUna de las razones que motivaron el acuerdo fue que \u201cLos crecientes niveles de represi\u00f3n dejaron a la regi\u00f3n plagada de refugiados y exiliados pol\u00edticos. Unos cuatro millones de personas huyeron de sus hogares buscando un refugio seguro, mayormente en los pa\u00edses vecinos. Tras los golpes de Chile y Uruguay, millares buscaron asilo en Argentina, reuni\u00e9ndose con los cientos de miles de paraguayos que ya estaban all\u00ed. Mientras tanto, los argentinos buscaban seguridad en Bolivia y Paraguay. La regi\u00f3n era el escenario de un fren\u00e9tico ir y venir de refugiados\u201d(Stella Calloni, \u201c<em>Los Archivos del Horror del Operativo C\u00f3ndor<\/em>\u201d, en <a href=\"http:\/\/www.derechos.org\/nizkor\/doc\/condor\/calloni.html\">http:\/\/www.derechos.org\/nizkor\/doc\/condor\/calloni.html<\/a>).\n\nEsa situaci\u00f3n constitu\u00eda, a los ojos de los reg\u00edmenes dictatoriales, una amenaza para la seguridad nacional, en los t\u00e9rminos en que ella era concebida por la doctrina inspirada por los Estados Unidos, y obligaba a extremas esfuerzos para lograr altos niveles de eficiencia en la represi\u00f3n.\n\n<strong><u>Los sitios del horror<\/u><\/strong>\n\nA\u00fan antes de dar el golpe de estado del 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas argentinas hab\u00edan orquestado la organizaci\u00f3n y funcionamiento de una estructura ilegal, cuyo prop\u00f3sito era llevar adelante el plan clandestino de represi\u00f3n, que se desplegar\u00eda mediante la violaci\u00f3n masiva y sistem\u00e1tica de los derechos humanos de los grupos de la poblaci\u00f3n civil que, por su postura ideol\u00f3gica, su militancia pol\u00edtica, su participaci\u00f3n en movimientos sociales, su encuadramiento en las organizaciones sindicales o estudiantiles combativas eran definidos como el enemigo a aniquilar, definici\u00f3n que inclu\u00eda a quienes por cualquier otro motivo aparecieran como enfrentados al orden que se buscaba mantener, conforme los postulados de la doctrina de la seguridad nacional.\n\nYa durante el gobierno constitucional, se hab\u00edan dictado un grupo de normas que pon\u00edan en cabeza de los militares el comando de la represi\u00f3n. As\u00ed, por el decreto 261\/75 de febrero de 1975, se encomend\u00f3 al Comando General del Ej\u00e9rcito ejecutar las operaciones militares necesarias para neutralizar y\/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos en la Provincia de Tucum\u00e1n; por el decreto 2770 del 6 de octubre de 1975, se cre\u00f3 el Consejo de Seguridad Interna, que integraban la Presidente, sus Ministros y los Comandantes Generales de las fuerzas armadas, con el fin de promover las medidas necesarias para la lucha contra la subversi\u00f3n y la planificaci\u00f3n, conducci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de las diferentes autoridades nacionales y provinciales en la ejecuci\u00f3n de esa lucha; &nbsp;el decreto 2771 del 6 de octubre de 1975 facult\u00f3 al Consejo de Seguridad Interna a suscribir convenios con las Provincias, a fin de colocar bajo su control operacional al personal policial y penitenciario; y finalmente, el decreto 2772 del 6 de octubre de 1975, extendi\u00f3 la <em>\u201cacci\u00f3n de las Fuerzas Armadas a los efectos de la lucha anti subversiva a todo el territorio del pa\u00eds<\/em>\u201d.\n\nLos mandos militares ya hab\u00edan establecido su propia estrategia, en paralelo con las \u00f3rdenes gubernamentales. El Comandante General del Ej\u00e9rcito, mediante la directiva N\u00ba 333 de enero de 1975, sosten\u00eda que en la provincia de Tucum\u00e1n las fuerzas irregulares que all\u00ed operaban deb\u00edan ser atacadas hasta su aniquilamiento. La directiva contaba con un anexo (N\u00b0 1) que establec\u00eda los procedimientos para detener a los \u201c<em>subversivos<\/em>\u201d que deb\u00edan ser derivados preferentemente a la autoridad policial y ser sometidos a los tribunales federales, o puestos a disposici\u00f3n del Poder Ejecutivo Nacional; tambi\u00e9n autorizaba a las fuerzas represivas a practicar allanamientos, incluso sin contar con autorizaci\u00f3n judicial escrita, habida cuenta del estado de sitio.\n\nLa directiva 404, emanada del Comando General del Ej\u00e9rcito el 27 de octubre de 1975, para poner en ejecuci\u00f3n la directiva 1\/75 del Consejo de Defensa, establec\u00eda el marco de colaboraci\u00f3n de la Armada y de la Fuerza A\u00e9rea, la subordinaci\u00f3n operacional de las fuerzas de seguridad y penitenciarias, las zonas para operar por orden de prioridad (la prioridad uno era Tucum\u00e1n). Tambi\u00e9n fijaba plazos: el \u201caccionar subversivo\u201d deb\u00eda disminuir significativamente a fines de 1975, transformarse en un problema policial a fines de 1976, para finalmente aniquilar los elementos residuales en 1977. Creaba cuatro comandos de zona, coincidentes con la jurisdicci\u00f3n de cada uno de los Comandos de Cuerpo del Ej\u00e9rcito, y otro en la guarnici\u00f3n de Campo de Mayo (<em>Directiva del Comandante General del Ej\u00e9rcito N\u00ba 404\/75 -lucha contra la subversi\u00f3n-<\/em>, disponible en \u201c<em>Documentos del Estado Terrorista<\/em>\u201d, Cuaderno N\u00ba 4 del Archivo Nacional de la Memoria, publicado en 2012).\n\nEse documento organiz\u00f3 el accionar del terrorismo de Estado llevado a cabo hasta el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, y desde entonces, la operatoria del Estado terrorista<a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Constaba de un cuerpo principal (que conten\u00eda la justificaci\u00f3n del pr\u00f3ximo golpe de estado), quince anexos y diecinueve ap\u00e9ndices. De dichos anexos, en el n\u00famero 6 se establec\u00eda la forma de vigilar las fronteras; el n\u00famero 12 determinaba la manera c\u00f3mo deb\u00eda efectuarse la vigilancia de las sedes de diplomacia \u201c<em>para evitar que determinadas personas puedan acogerse al asilo pol\u00edtico y contribuir a la detenci\u00f3n de aquellas que espec\u00edficamente se hallan determinado<\/em>\u201d. A su vez, el anexo 11 y sus dos ap\u00e9ndices permiten entender c\u00f3mo fue organizada la detenci\u00f3n de la Presidenta, el d\u00eda del golpe, con un plan principal y otro alternativo, que se llevar\u00edan adelante de acuerdo con el lugar o la jurisdicci\u00f3n donde se encontrara al momento del golpe de Estado. El anexo 15 establec\u00eda las actividades de \u201c<em>acci\u00f3n psicol\u00f3gica sobre el p\u00fablico interno y sobre los p\u00fablicos afectados por las operaciones, con el objeto de predisponerlos favorablemente y lograr su adhesi\u00f3n<\/em>\u201d. (Cfr. <em>Directiva del Comandante General del Ej\u00e9rcito N\u00ba 404\/75 -lucha contra la subversi\u00f3n-<\/em>, ya citada).\n\nProducido el golpe de estado, la desaparici\u00f3n forzada de personas, que hasta entonces hab\u00eda sido utilizada ocasionalmente<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>, se convirti\u00f3 en una de las principales herramientas que utiliz\u00f3 el plan sistem\u00e1tico de represi\u00f3n desplegado por el Estado terrorista. Este m\u00e9todo se caracterizaba porque quienes perpetraban las detenciones ilegales eran integrantes de las fuerzas armadas o de seguridad, que actuaban clandestinamente en una operatoria de <em>mostrar ocultando<\/em>, porque en la mayor\u00eda de los casos se identificaban como pertenecientes a alguna de dichas fuerzas, al tiempo que adoptaban medidas para evitar ser identificados.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Eran un grupo numeroso y fuertemente armado, que contaba con la facilidad de actuar en una <em>zona liberada<\/em>, lo que se lograba dando aviso previo a la autoridad del lugar para que no interfiriera, y operaba generalmente en horas de la noche, acompa\u00f1ando muchas veces el secuestro con el apoderamiento de bienes (ver sentencia dictada por la C\u00e1mara Federal en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires en la causa 13\/84, publicada como \u201c<em>La Sentencia<\/em>\u201d, Tomo I, p\u00e1gina. 97 y siguientes). Los secuestrados eran conducidos a lugares especialmente adaptados, situados dentro de unidades militares o policiales o que depend\u00edan de ellas, conocidos con posterioridad como \u201c<em>Centros Clandestinos de Detenci\u00f3n<\/em>\u201d (<em>CCD<\/em>), que adoptaron dos tipos de funcionamiento: como <em>Lugares de Reuni\u00f3n de Detenidos<\/em> (<em>LRD<\/em>), con capacidad de alojar, torturar y asesinar a grandes cantidades de detenidos, y como &nbsp;<em>Lugares Transitorios<\/em> (<em>LT<\/em>), los que funcionaban como primer lugar de detenci\u00f3n del cual los detenidos-desaparecidos eran derivados a otros destinos.\n\nYa antes del golpe funcionaron <em>CCD<\/em>, como&nbsp;la \u201c<em>Escuelita&nbsp;de Faimall\u00e1<\/em>\u201d (en Tucum\u00e1n) y&nbsp;el \u201c<em>Campito<\/em>\u201d&nbsp;(dentro de las instalaciones militares de Campo de Mayo, en el Gran Buenos Aires). Tambi\u00e9n en 1975 funcion\u00f3 un <em>CCD<\/em> en la sede de la empresa sider\u00fargica&nbsp;Acindar&nbsp;en&nbsp;Villa Constituci\u00f3n, provincia de Santa Fe, firma de la cual era gerente&nbsp;Jos\u00e9 Alfredo Mart\u00ednez de Hoz, luego Ministro de Econom\u00eda de la dictadura y como tal, verdadero jefe civil de la misma. Ese modelo se reproducir\u00eda luego en plantas industriales como la de la Ford en General Pacheco, provincia de Buenos Aires, y ten\u00edan como funci\u00f3n primordial la detenci\u00f3n de los activistas gremiales que formaban las comisiones internas de esas f\u00e1bricas.\n\nPara&nbsp;1976&nbsp;los <em>CCD<\/em> llegaron a 610, de los cuales muchos tuvieron solo un funcionamiento temporal. Pasado el furor represivo de los primeros meses posteriores al golpe, bajaron a 364; en 1977, a 60; en 1978&nbsp;quedaban 45, y para&nbsp;1979 disminuyeron a 7. En&nbsp;1980&nbsp;solo quedaban la <em>Escuela de Mec\u00e1nica de la Armada<\/em> (<em>ESMA<\/em>) y el <em>Campito<\/em>. En 1982 y 1983 solo fue utilizada la ESMA.\n\nEn esos sitios, las v\u00edctimas pod\u00edan tener tres destinos: la eliminaci\u00f3n (por asesinato, o por desaparici\u00f3n forzada), su \u201c<em>legalizaci\u00f3n<\/em>\u201d, por puesta a disposici\u00f3n del Poder Ejecutivo o sometimiento a los tribunales, o por obtener su libertad. La utilizaci\u00f3n de mecanismos deshumanizantes (suplantaci\u00f3n de los nombres y apellidos por n\u00fameros, aplicaci\u00f3n de tormentos y otros tratos crueles, privaci\u00f3n de la visi\u00f3n, escasa o nula alimentaci\u00f3n, privaci\u00f3n de todo contacto con el exterior, condiciones clim\u00e1ticas extremas), sumadas al clima de terror y a la incertidumbre sobre el destino final, buscaban privar a los prisioneros de su identidad pol\u00edtica, social y subjetiva.\n\nVarios de esos <em>CCD<\/em> fueron utilizados para los prisioneros v\u00edctimas del <em>Plan C\u00f3ndor<\/em>, como <em>Automotores Orletti<\/em> (en la Capital Federal), <em>Pozo de Banfield<\/em> y <em>Pozo de Quilmes<\/em> (en el conurbano bonaerense) o <em>La Polaca<\/em> en la provincia de Corrientes. Algunos puestos fronterizos cumplieron un rol relevante, en tanto en ellos se produjeron capturas de quienes ingresaban al pa\u00eds o intentaban escapar del mismo (como por ejemplo Paso de los Libres, en Corrientes, lim\u00edtrofe con Uruguayana en Brasil). Las embajadas y sedes consulares en los pa\u00edses integrantes del <em>C\u00f3ndor<\/em> tambi\u00e9n tuvieron funciones de importancia: principalmente, en Brasil, donde las representaciones en Brasilia, Sao Paulo y R\u00edo de Janeiro operaron como parte de la coordinaci\u00f3n represiva.\n\nVale la pena detenerse en el caso de <em>Automotores Orletti<\/em>, por su relevancia en relaci\u00f3n con los prisioneros uruguayos capturados en Argentina. Dicho <em>CCD<\/em> funcion\u00f3 en un inmueble compuesto de dos plantas: la baja era un garaje, la superior pose\u00eda diversas subdivisiones en distintos ambientes. Estaba ubicado en la calle Venancio Flores 3519\/21\u2013entre calles Emilio Lamarca y San Nicol\u00e1s-, en pleno barrio de Flores de la Capital Federal, en una cuadra de viviendas comunes cercana de la v\u00eda del Ferrocarril Sarmiento. Funcion\u00f3 desde el 11 de mayo de 1976, hasta fines del mes de noviembre del mismo a\u00f1o, como consecuencia de la fuga de Graciela Vidaillac y su marido Jos\u00e9 Morales, ambos detenidos all\u00ed, lo que oblig\u00f3 a los responsables de <em>Orletti<\/em> a abandonarlo por cuestiones de seguridad, ya que la fuga de los detenidos constituy\u00f3 el fin del sistema de clandestinidad y en consecuencia, el riesgo de que el lugar se conociera y perdiera su esencia como sitio inaccesible para eventuales reclamos de terceros. Era operado por una estructura vertical con un Jefe de personal (An\u00edbal Gordon) y un Jefe funcional, bajo la \u00f3rbita de quien funcionaba el centro de detenci\u00f3n (el Coronel del Ej\u00e9rcito Argentino Otto Carlos Paladino, entonces titular de la <em>Secretar\u00eda de Inteligencia del Estado<\/em> \u2013<em>SIDE<\/em>-).\n\nBajo esos mandos, funcionaban los llamados \u201c<em>grupos de tareas<\/em>\u201d -o \u201c<em>patotas<\/em>\u201d- encargados del secuestro y traslado al \u201ccentro\u201d de los ilegalmente detenidos, y muchas veces, de los interrogatorios y torturas que se realizaban en el <em>CCD<\/em>; y por \u00faltimo, las fracciones de \u201c<em>guardias<\/em>\u201d que se encargaban de custodiar a los detenidos.\n\nEn <em>Automotores Orletti<\/em> confluyeron agentes de diferentes procedencias. Sin embargo, el lugar funcion\u00f3 bajo el \u00e1mbito de la <em>SIDE<\/em>, para la cual era la <em>Base de Operaciones T\u00e1cticas 18<\/em> (<em>OT 18<\/em>). Adem\u00e1s del personal argentino, dependiente de la <em>SIDE<\/em>, coexistieron otros agentes de nacionalidad uruguaya, pertenecientes al <em>Servicio de Informaci\u00f3n de Defensa<\/em> (<em>SID<\/em>), dependiente del Ministerio de Defensa de Uruguay, o del <em>Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas<\/em> (<em>OCOA<\/em>) de dicho pa\u00eds.\n\n<em>Orletti<\/em> tuvo un rol fundamental en lo atinente a la persecuci\u00f3n de los opositores pol\u00edticos de distintas nacionalidades, dentro del \u201c<em>Plan C\u00f3ndor<\/em>\u201d. Ello se desprende claramente del criterio de selecci\u00f3n que se utiliz\u00f3 para el secuestro de las personas, quienes no casualmente ten\u00edan en com\u00fan la pertenencia a determinado partido pol\u00edtico o grupo nacional. Adem\u00e1s de las v\u00edctimas argentinas, hubo gran n\u00famero de uruguayos, dos cubanos y otras personas que, si bien eran argentinas, ten\u00edan pertenencia chilena (tal el caso de Patricio Biedma) o boliviana (ver los casos de Efra\u00edn Fernando Villa Isola y Graciela Rutila).\n\nEl <em>Pozo de Banfield<\/em>, por su parte, funcion\u00f3 en las instalaciones de la Polic\u00eda de la Provincia de Buenos Aires ubicadas en las calles Siciliano y Vernet de la localidad de Banfield, y fue sede de la coordinaci\u00f3n represiva en la Zona Metropolitana, que abarcaba partidos del sur, del oeste y del norte del Conurbano bonaerense. En sus instalaciones se asentaba la Divisi\u00f3n Delitos Contra la Propiedad y Seguridad Personal de la Polic\u00eda bonaerense, y desde enero de 1977 cobij\u00f3 las zonas metropolitanas de las direcciones generales de Investigaciones, Seguridad e Inteligencia. Integraba, conjuntamente con otras dependencias policiales bonaerenses como la <em>Comisar\u00eda 5\u00b0 de la ciudad de La Plata<\/em>, <em>Puesto Vasco<\/em>, <em>COT 1 Mart\u00ednez, Pozo de Arana<\/em><a href=\"http:\/\/www.nuncamas.org\/ccd\/p\/pozoaran.htm\"><em>,<\/em><\/a><em> <\/em><a href=\"http:\/\/www.nuncamas.org\/ccd\/l\/lacacha.htm\"><em>La Cacha,<\/em><\/a><em> la <\/em><a href=\"http:\/\/www.nuncamas.org\/ccd\/l\/lacalesi.htm\"><em>Brigada de Investigaciones de La Plata (o La Calesita)<\/em><\/a> y <em>Pozo de Quilmes<\/em>, el denominado \u201c<em>Circuito Camps<\/em>\u201d, as\u00ed llamado por el apellido del Jefe de la Polic\u00eda de la Provincia de Buenos Aires en esa \u00e9poca, Ram\u00f3n Camps.\n\nEn la planta baja del edificio se encontraba la oficina del jefe, una sala de&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tortura\">torturas<\/a>&nbsp;y otras dependencias. En el primer piso hab\u00eda&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Calabozo_(prisi%C3%B3n)\">calabozos<\/a>, oficinas, comedor y casino de personal, cocinas y ba\u00f1os, mientras que en el segundo hab\u00eda m\u00e1s calabozos y un ba\u00f1o. Se ha establecido que 309 personas,&nbsp;entre ellos ciudadanos&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Uruguay\">uruguayos<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Paraguay\">paraguayos<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Chile\">chilenos<\/a>, fueron alojadas en este CCD. 97 a\u00fan permanecen&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Desaparecidos_durante_el_Proceso_de_Reorganizaci%C3%B3n_Nacional\">desaparecidas<\/a>&nbsp;y 5 fueron liberadas y posteriormente asesinadas.\n\nPozo de Quilmes (o&nbsp;Chupadero Malvinas) fue una dependencia de la Brigada de Investigaciones de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Polic%C3%ADa_de_la_Provincia_de_Buenos_Aires\">Polic\u00eda de la Provincia Buenos Aires<\/a>, donde funcion\u00f3 un CCD&nbsp;y maternidad clandestina&nbsp; entre agosto de&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1975\">1975<\/a>&nbsp;y enero de&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1979\">1979<\/a>.&nbsp;Se encuentra ubicado en la calle Pilcomayo 59, cerca de la estaci\u00f3n Don Bosco del&nbsp;ferrocarril. Se estima que por ese CCD pasaron doscientas cincuenta y una v\u00edctimas. Como prueba de la coordinaci\u00f3n que exist\u00eda en el Pozo de Quilmes con otros CCD pertenecientes al \u201cCircuito Camps\u201d, vale mencionar que el detenido uruguayo, Washington Rodr\u00edguez declar\u00f3 que a principios de abril de 1978 comparti\u00f3 su detenci\u00f3n en este Centro con veintid\u00f3s compatriotas, quienes le relataron haber estado recluidos en el&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pozo_de_Banfield\">Pozo de Banfield<\/a>,&nbsp;donde fueron torturados por oficiales de OCOA.&nbsp;Ese centro es tambi\u00e9n se\u00f1alado como uno de los sitios por donde transitaba el sacerdote cat\u00f3lico&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Christian_Von_Wernich\">Christian Von Wernich<\/a>&nbsp;\u2013hoy condenado a prisi\u00f3n perpetua por cr\u00edmenes de lesa humanidad-, entre los meses de noviembre de 1977 y febrero de 1978.\n\nEl <em>CCD<\/em> <em>Club Atl\u00e9tico<\/em>,&nbsp;<em>El Atl\u00e9tico<\/em>&nbsp;o&nbsp;<em>El club<\/em>&nbsp;estaba ubicado en un predio conformado entre las calles&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Avenida_Paseo_Col%C3%B3n\">Paseo Col\u00f3n<\/a>,&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Avenida_San_Juan\">San Juan<\/a>, Cochabamba y Azopardo, en el barrio de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/San_Telmo_(Buenos_Aires)\">San Telmo<\/a> de la ciudad de Buenos Aires. Consist\u00eda en un&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/S%C3%B3tano\">s\u00f3tano<\/a>&nbsp;de un edificio de tres plantas perteneciente al&nbsp;<em>Servicio de Aprovisionamiento y Talleres<\/em>&nbsp;de la Divisi\u00f3n Administrativa de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Polic%C3%ADa_Federal_Argentina\">Polic\u00eda Federal<\/a>. Se calcula que por sus instalaciones pasaron m\u00e1s de mil quinientas v\u00edctimas. Funcion\u00f3 entre mediados de 1976 y diciembre de 1977.\n\n<strong><u>Las v\u00edctimas del C\u00f3ndor<\/u><\/strong>\n\nSin pretender ofrecer una n\u00f3mina completa y exhaustiva de la totalidad de las v\u00edctimas del \u201c<em>Plan C\u00f3ndor<\/em>\u201d, parece oportuno se\u00f1alar al menos una serie de casos relevantes.\n\nEn \u201c<em>Orletti<\/em>\u201d permanecieron en cautiverio varias personas de nacionalidad uruguaya, en su mayor\u00eda militantes pol\u00edticos, en particular del <em>Partido por la Victoria del Pueblo<\/em> (<em>PVP<\/em>), como <em>Mar\u00eda del Pilar Nores Monted\u00f3nico, Gerardo Francisco Gatti, Washington Francisco P\u00e9rez, (padre), Jorge Washington P\u00e9rez, Mar\u00eda del Carmen Mart\u00ednez Addiego, Julio Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez, Enrique Rodr\u00edguez Larreta (h), Raquel Nogueira Pauillier, Enrique Rodr\u00edguez Larreta Piera, Cecilia Irene Gayoso, Mar\u00eda M\u00f3nica Soli\u00f1o Platero, Sara Rita M\u00e9ndez, Asil\u00fa Maseiro, Ana In\u00e9s Quadros, Eduardo De\u00e1n Berm\u00fadez, Margarita Mar\u00eda Michelini Delle Piane, Ra\u00fal Altuna, Edelweiss Zahn, Sergio Rub\u00e9n L\u00f3pez Burgos, Jos\u00e9 F\u00e9lix D\u00edaz, Laura Anzalone, Mar\u00eda Elba Rama Molla, Ariel Rogelio Soto Loureiro, Alicia Raquel Cadenas Ravela, Ana Mar\u00eda Salvo S\u00e1nchez, Gast\u00f3n Zina Figueredo, V\u00edctor Hugo Lubi\u00e1n, Marta Petrides, Mar\u00eda Elena Laguna, Beatriz Victoria Barboza S\u00e1nchez, Francisco Javier Peralta, y \u00c1lvaro Nores Monted\u00f3nico.<\/em> Otras v\u00edctimas tambi\u00e9n de nacionalidad uruguaya ten\u00edan pertenencia del Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional \u201cTupamaros\u201d (MLN), como <em>Elizabeth P\u00e9rez Lutz, y Jorge Gonz\u00e1lez Cardozo.<\/em>\n\nOtros uruguayos que pasaron por <em>Orletti <\/em>fueron<em> Rub\u00e9n Prieto Gonz\u00e1lez<\/em>, privado ileg\u00edtimamente de su libertad el 30 de septiembre de 1976 en Buenos Aires; <em>Orlinda Brenda Falero Ferrari<\/em> y <em>Jos\u00e9 Luis Mu\u00f1oz Barbach\u00e1n<\/em>, secuestrados el 9 de junio de 1976, en la Capital Federal; y <em>&nbsp;Le\u00f3n Guadalberto Duarte Luj\u00e1n<\/em>, secuestrado el 13 de julio de 1976 en Buenos Aires.\n\n<em>Mar\u00eda Asunci\u00f3n Artigas Nilo de Moyano<\/em> y <em>Alfredo Moyano<\/em> fueron secuestrados en Buenos Aires el 30 de diciembre de 1977, con la intervenci\u00f3n de fuerzas militares y de seguridad de Argentina y Uruguay. La mujer dio a luz el 25 de agosto de 1978 en el <em>Pozo de Banfield<\/em>. Fue trasladada el 12 de octubre de 1978, a Uruguay. Su hija, <em>Mar\u00eda Victoria Moyano Artigas<\/em>, recuper\u00f3 su identidad mucho tiempo despu\u00e9s. <em>Julio C\u00e9sar Del\u00eda Pallares<\/em>fue secuestrado en San Fernando, Provincia de Buenos Aires, el 22 de diciembre de 1977, junto a su esposa <em>Yolanda Iris Casco Ghelpi<\/em>. Fueron trasladados a <em>COT 1 Mart\u00ednez <\/em>y de all\u00ed a <em>Pozo de Banfield<\/em> donde Yolanda dio a luz en enero de 1978. <em>Ra\u00fal Gambaro N\u00fa\u00f1ez<\/em> fue detenido en Migraciones el 27 de diciembre de 1977, junto a <em>Gustavo Ra\u00fal Arce Viera<\/em>. Los llevaron al <em>Pozo de Banfield<\/em> desde donde habr\u00edan sido trasladados a Uruguay el 15 de mayo de 1978. <em>Ileana Sara Mar\u00eda Garc\u00eda Ramos de Dossetti<\/em> y <em>Edmundo Sabino Dossetti Techeira<\/em> fueron secuestrados en Buenos Aires el 21 de diciembre de 1977, junto a Alfredo Bosco. Se los ubic\u00f3, junto con otros uruguayos, en <em>Pozo de Banfield<\/em>, desde donde habr\u00edan sido trasladados a Uruguay el 15 de mayo de 1978 e Ileana en junio del mismo a\u00f1o.\n\n<em>Ra\u00fal Edgardo Borelli Catt\u00e1neo<\/em> fue secuestrado en Lan\u00fas, Provincia de Buenos Aires, el 22 de diciembre de 1977, junto a <em>Guillermo Manuel Sobrino Berardi<\/em>. Fueron llevados al <em>Pozo de Quilmes<\/em> desde donde habr\u00edan sido trasladados a Uruguay.\n\nRespecto a las v\u00edctimas uruguayas <em>Gustavo Alejandro Goycochea Camacho<\/em> y su esposa <em>Graciela Noem\u00ed Basualdo Noguera<\/em>, <em>Mar\u00eda Antonia Castro Huerga<\/em> y su esposo <em>Jos\u00e9 Mario Mart\u00ednez Su\u00e1rez<\/em>, <em>A\u00edda Celia Sanz Fern\u00e1ndez<\/em> y su madre, <em>Elsa Haydee Fern\u00e1ndez Lanzani<\/em>, <em>Miguel \u00c1ngel R\u00edo Casas<\/em>, <em>Eduardo Gallo Castro<\/em>, <em>Juvelino Andr\u00e9s Carneiro Da Fontoura Gularte<\/em>, <em>Carolina Barrientos Sagastibelza<\/em>, <em>Carlos Federico Cabezudo P\u00e9rez<\/em> y <em>C\u00e9lica \u00c9lida G\u00f3mez Rosano<\/em>, la gran mayor\u00eda fueron vistos en los <em>CCD<\/em> <em>Pozo de Banfield<\/em> y <em>Pozo de Quilmes<\/em> (previo paso por <em>COT 1 Mart\u00ednez<\/em>). Otro ciudadano uruguayo, <em>Atalivas Castillo Lima<\/em>, que estaba vinculado a algunos de los anteriores, fue asesinado el 24 de diciembre de 1977.\n\n<em>Jorge Feliberto Gon\u00e7alves Busconi<\/em> y <em>Andr\u00e9s Humberto Bellizzi<\/em> desaparecieron en Buenos Aires el 19 de abril de 1977; se presume que estuvieron en el <em>CCD Atl\u00e9tico<\/em>.\n\nHubo casos que se produjeron en el exterior, pero que tuvieron continuidad en la Argentina. As\u00ed, <em>Gustavo Edison Insaurralde<\/em> fue secuestrado el 29 de marzo de 1977 en la ciudad de Asunci\u00f3n, Rep\u00fablica del Paraguay, junto a <em>Nelson Rodolfo Santana Scotto<\/em>, siendo posteriormente trasladados ambos a Buenos Aires en un avi\u00f3n bi-reactor de la Armada Argentina, con matr\u00edcula 5\/T\/30 \u20130653, piloteado por el Capit\u00e1n de Corbeta <em>Jos\u00e9 Abdala<\/em> y entregados a autoridades argentinas el 16 de mayo de 1977.\n\nPor su parte, <em>Claudio Ernesto Logares<\/em> y <em>M\u00f3nica Sof\u00eda Grinspon de Logares<\/em>, fueron secuestrados el 18 de mayo de 1978 en Montevideo, Uruguay, junto a su hija <em>Paula Eva Logares<\/em>, siendo esta posteriormente localizada por medio de las Abuelas de Plaza de Mayo. La entrega de la ni\u00f1a a represores argentinos, acaecida en este pa\u00eds, constituye un ejemplo del perverso mecanismo de apropiaci\u00f3n de menores y sustituci\u00f3n de sus identidades, utilizado por el Estado terrorista argentino.\n\nDe manera similar pero al rev\u00e9s que el ejemplo anterior, <em>Mar\u00eda Claudia Garc\u00eda Irureta Goyena<\/em> fue secuestrada el 24 de agosto de 1976 en Buenos Aires, con la intervenci\u00f3n de fuerzas argentinas y uruguayas, y luego fue trasladada a Uruguay, donde dio a luz a su hija <em>Macarena Gelman<\/em>, la cual fue entregada a otra familia y recuper\u00f3 su verdadera identidad muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde. Se presume que Mar\u00eda Claudia fue asesinada por militares uruguayos.\n\n<em>Efra\u00edn Fernando Villa Isola<\/em> y <em>Graciela Rutila<\/em> eran argentinos que resid\u00edan en Bolivia. Fueron secuestrados en aquel pa\u00eds y en agosto de 1976 habr\u00edan sido tra\u00eddos a la Argentina. Seg\u00fan consta en el Legajo nro. 6333 de la Comisi\u00f3n Nacional sobre Desaparici\u00f3n de Personas (CONADEP), organismo creado por el Presidente Ra\u00fal Alfons\u00edn mediante el Decreto 187\/1983 y que llev\u00f3 adelante sus investigaciones entre diciembre de ese a\u00f1o y septiembre de 1984, existe copia del radiograma del Ministerio del Interior de la Rep\u00fablica de Bolivia de fecha 29 de agosto de 1976, que dice: \u201c<em>Hoy horas 10:15, procedi\u00f3se expulsi\u00f3n s\u00fabditos argentinos Efra\u00edn Fernando Villa Isola y Graciela Antonia Rutilo Artes asimismo su hijo menor Carla Graciela Irosta Rutilo por puente internacional. Atte. Jefe DOP.<\/em>\u201d Se los ubic\u00f3 en <em>Orletti<\/em>. <em>Carla Rutila Art\u00e9s<\/em>, hija de la nombrada, fue apropiada por uno de los represores que actu\u00f3 en ese <em>CCD<\/em>, <em>Eduardo Ruffo<\/em>, y recuper\u00f3 su identidad &nbsp;el 24 de agosto de 1985 en un operativo en el que se detuvo a <em>Ruffo<\/em> y a otros represores en una quinta cercana a la localidad de Pilar, en el conurbano bonaerense, nueve a\u00f1os despu\u00e9s de su secuestro en Bolivia.\n\nEl caso de <em>Jes\u00fas Cejas Arias <\/em>y <em>Crescencio Nic\u00f3medes Gala\u00f1ena Hern\u00e1ndez<\/em> reviste particular inter\u00e9s. Se trataba de dos funcionarios de la Embajada de Cuba, &nbsp;que fueron secuestrados el 9 de agosto de 1976 en el barrio de Belgrano, cerca del edificio de la sede diplom\u00e1tica. El hecho tuvo repercusi\u00f3n incluso en aquel momento, como lo reflej\u00f3 una nota del diario \u201c<em>La Opini\u00f3n<\/em>\u201d de aquella \u00e9poca, que dej\u00f3 constancia de que \u201c<em>La embajada cubana en Buenos Aires est\u00e1 trabajando en estrecho contacto con el gobierno argentino en la b\u00fasqueda de dos miembros de la representaci\u00f3n, acerca de quienes se presume que habr\u00edan sido secuestrados. Los dos hombres, Jes\u00fas Cejas Arias y Crescencio Gala\u00f1ena Hern\u00e1ndez, integrantes ambos del personal administrativo de la embajada cubana, no han sido vistos desde que salieron de la embajada el lunes<\/em>\u201d<em>.<\/em> Un informe sin firma de noviembre de 1977 atribuy\u00f3 al General Juan Pablo Sa\u00e1, quien fuera el Segundo Jefe de la Inteligencia del Ej\u00e9rcito Argentino, haber afirmado que los funcionarios fueron asesinados por el Ej\u00e9rcito debido a los v\u00ednculos que manten\u00edan con la izquierda revolucionaria argentina. Seg\u00fan el reporte, el secuestro y muerte de los diplom\u00e1ticos no ten\u00eda como finalidad provocar la ruptura de relaciones sino que fue una advertencia de que los nexos diplom\u00e1ticos y comerciales se mantendr\u00edan siempre y cuando Cuba no se vinculara con organizaciones opositoras a la dictadura.\n\nSiguiendo con los casos de los ciudadanos uruguayos, una de las modalidades utilizadas a su respecto fue el traslado de los mismos a su pa\u00eds natal. Durante 1976, al menos dos vuelos llevaron a detenidos, que en su mayor\u00eda se hallaban en <em>Orletti<\/em>, a Uruguay. Los vuelos se habr\u00edan producido probablemente el primero el 24 de julio y el segundo el 5 de octubre de 1976, desde la ciudad de Buenos Aires y hacia el Aeropuerto Internacional de Carrasco en Uruguay. Las operaciones habr\u00edan sido ordenadas por el Comando General de la Fuerza A\u00e9rea argentina, en respuesta a un pedido formulado por el Servicio de Informaci\u00f3n de Defensa &nbsp;uruguayo (SID). El primero de los vuelos traslad\u00f3 a 24 exiliados en Argentina, militantes del PVP y del MLN que finalmente sobrevivieron; el segundo vuelo llev\u00f3 a alrededor de 23 militantes del PVP residentes en Buenos Aires, que permanecen como desaparecidos.\n\nNo fueron los \u00fanicos casos. En febrero de 1978, <em>Carolina Barrientos Sagastibelza<\/em>, <em>Carlos Federico Cabezudo P\u00e9rez<\/em>, <em>Miguel \u00c1ngel R\u00edo Casas<\/em>, <em>C\u00e9lica \u00c9lida G\u00f3mez Rosano<\/em> y <em>Julio C\u00e9sar D'El\u00eda Pallares<\/em> habr\u00edan sido llevados a Uruguay en una lancha de la Prefectura Naval Argentina, por ese entonces dependiente de la Armada. M\u00e1s tarde, el 15 o 16 de mayo de 1978, &nbsp;<em>Alfredo Moyano Santander<\/em>, <em>Yolanda Iris Casco Ghelpi<\/em>, <em>Alfredo Fernando Bosco Mu\u00f1oz<\/em>, <em>Gustavo Alejandro Goycochea Camacho<\/em>, <em>Alberto Corchs Lavi\u00f1a<\/em> y su esposa <em>Elena Paulina Lerena Costa<\/em>, <em>Juvelino Andr\u00e9s Carneiro Da Fontoura Gularte<\/em>, <em>Ra\u00fal Edgardo Borrelli Catt\u00e1neo<\/em>, <em>Elsa Hayd\u00e9e Fern\u00e1ndez Lanzani<\/em>, <em>Mar\u00eda Antonia Castro Huerga<\/em> y <em>Gustavo Ra\u00fal Arce Viera<\/em>, secuestrados en <em>CCD<\/em> del \u201c<em>Circuito Camps<\/em>\u201d, fueron llevados a Uruguay en avi\u00f3n. Finalmente el 12 de octubre de 1978 se habr\u00eda producido el traslado de <em>Mar\u00eda Asunci\u00f3n Artigas Nilo<\/em>. Todos ellos permanecen como desaparecidos.\n\nPor \u00faltimo, se menciona que los hijos nacidos en cautiverio de <em>A\u00edda Sanz<\/em> y <em>Eduardo Gallo Castro<\/em> (<em>Mar\u00eda de las Mercedes Carmen Gallo<\/em>), de <em>Yolanda Iris Casco Ghelpi <\/em>y <em>Julio C\u00e9sar D'El\u00eda Pallares<\/em>, (<em>Carlos D\u2019El\u00eda Casco<\/em>) y de <em>Mar\u00eda Asunci\u00f3n Artigas Nilo<\/em> y <em>Alfredo Moyano Santander<\/em> (<em>Mar\u00eda Victoria Moyano Artigas<\/em>), que fueron v\u00edctimas de apropiaci\u00f3n y sustituci\u00f3n de sus identidades, fueron luego recuperados.\n\nEntre las v\u00edctimas de nacionalidad chilena, se encuentran <em>Edgardo Enr\u00edquez<\/em>, <em>Luis Elgueta<\/em>, <em>Jos\u00e9 de la Maza<\/em>, <em>Miguel Orellana<\/em>, <em>Angel Athanasi\u00fa<\/em>, <em>Frida Laschan<\/em>, <em>Ang\u00e9lica Delard<\/em>, <em>Gloria Delard<\/em> y <em>Luis Appel de la Cruz<\/em> (todos ellos militantes del <em>MIR<\/em>). Hay tres militantes del Partido Socialista: <em>Juan Hern\u00e1ndez<\/em>, <em>Luis Mu\u00f1oz<\/em> y <em>Manuel Tamayo<\/em>. Otros cuatro pertenec\u00edan al Partido Comunista: <em>Cristina Carre\u00f1o<\/em>, <em>Alexei Jaccard<\/em>, <em>Patricio Rojas<\/em> y <em>Oscar Oyarz\u00fan<\/em>. Adem\u00e1s de ellos, y sin militancia pol\u00edtica conocida, fueron v\u00edctimas Luis Zaragoza, Luis Espinoza, Oscar Urra y Rafael Ferrada, y el ni\u00f1o de 4 a\u00f1os, Pablo Athanasi\u00fa.\n\nCitamos anteriormente el caso de las sedes diplom\u00e1ticas de Argentina en Brasil (la embajada en Brasilia, y los consulados de Sao Paulo y R\u00edo de Janeiro). Las tres aparecen vinculadas con la desaparici\u00f3n de al menos diez ciudadanos argentinos y brasile\u00f1os. Una investigaci\u00f3n realizada por los diplom\u00e1ticos Carlos Lohl\u00e9 y Mar\u00eda Teresa Pi\u00f1ero, de la Comisi\u00f3n de Relevamiento para la Recuperaci\u00f3n de la Memoria Hist\u00f3rica de Canciller\u00eda, tras relevar m\u00e1s de 12000 fojas de informaci\u00f3n clasificada, descubri\u00f3 que la sola menci\u00f3n de la organizaci\u00f3n \"<em>Montoneros<\/em>\" y\/o del entonces embajador de la dictadura, Oscar Camili\u00f3n como palabras clave, permit\u00eda encontrar 680 documentos secretos, ahora desclasificados, producidos por los servicios de inteligencia brasile\u00f1os. Al menos siete argentinos aparecen como v\u00edctimas de esa coordinaci\u00f3n represiva: <em>Norberto Armando Habegger<\/em>, <em>Horacio Campiglia<\/em> y <em>M\u00f3nica Pino Binstock<\/em>, <em>Liliana In\u00e9s Goldenberg<\/em> y <em>Eduardo Gonzalo Escabosa<\/em>, el sacerdote <em>Jorge Adur<\/em> y <em>Lorenzo Vi\u00f1as<\/em>.\n\n<em>Habegger<\/em> fue secuestrado el 31 de julio de 1978 en R\u00edo de Janeiro. Su hijo Andr\u00e9s se\u00f1al\u00f3 a tres represores argentinos <em>Enrique Jos\u00e9 Del Pino<\/em>, <em>Alfredo Omar Feito<\/em> y <em>Guillermo V\u00edctor Cardozo<\/em>, que registran condenas por cr\u00edmenes de lesa humanidad en nuestro pa\u00eds, como responsables del secuestro. <em>Horacio Campiglia<\/em> y <em>M\u00f3nica Pino Binstock<\/em> fueron secuestrados el 12 de marzo de 1980 en R\u00edo de Janeiro.&nbsp;Un Grupo de Tareas que se traslad\u00f3 en un avi\u00f3n H\u00e9rcules,&nbsp; cuyos movimientos fueron autorizados por las autoridades brasile\u00f1as, se encarg\u00f3 del secuestro y el posterior traslado desde R\u00edo de Janeiro&nbsp; hasta el <em>CCD<\/em> de Campo de Mayo.\n\nEl 26 de junio de 1980, el sacerdote <em>Jorge Adur<\/em> y <em>Lorenzo Vi\u00f1as<\/em>, tambi\u00e9n militantes de <em>Montoneros<\/em>, fueron secuestrados en la frontera argentina con Brasil, el primero en el puente internacional que une Paso de los Libres y Uruguayana, cuando pretend\u00eda viajar a Puerto Alegre, en R\u00edo Grande do Sul, y el restante cuando se dirig\u00eda a R\u00edo de Janeiro. Fueron trasladados al CCD La Polaca, en Paso de los Libres, desde donde los llevaron a Campo de Mayo.\n\nEl 3 de agosto de 1980 fueron interceptados <em>Liliana In\u00e9s Goldenberg<\/em> y <em>Eduardo Gonzalo Escabosa<\/em>, cuando pretend\u00edan ingresar a la Argentina por la localidad de Puerto Iguaz\u00fa, Misiones, desde Foz de Iguaz\u00fa, en Brasil. En la planificaci\u00f3n y concreci\u00f3n del operativo que llev\u00f3 a su intercepci\u00f3n participaron represores de Argentina, Brasil y Paraguay. Ambos militantes prefirieron ingerir una pastilla de cianuro antes que ser capturados.\n\nEn cuanto a los ciudadanos bolivianos v\u00edctimas del Terrorismo de estado en la Argentina, seg\u00fan la organizaci\u00f3n <em>Memoria Abierta<\/em> la lista la componen <em>Juli\u00e1n Choque Cahuna<\/em>, &nbsp;desaparecido en 1971 en Villa Luj\u00e1n, provincia de Buenos Aires; <em>Oscar Aguirre<\/em>, muerto en Santa Fe el 16 de febrero de 1972; <em>Fausto Choque Cabrera<\/em>, secuestrado y desaparecido en Jujuy, el 5 de abril de 1975; <em>Edgar Claudio Cadima Torres<\/em>, secuestrado y desaparecido en Tucum\u00e1n el 12\/6\/75, <em>Nils Alfredo Cas\u00f3n Coria<\/em>, secuestrado y desaparecido en agosto de 1975 en Salta; <em>Erland Kramer Torrez<\/em><strong>, s<\/strong>ecuestrado y desaparecido el 11 de septiembre de 1975 en La Plata, provincia de Buenos Aires; <em>Hugo Salinas Arce<\/em>, secuestrado y desaparecido el 1\u00ba de diciembre de 1970 o 71; <em>Ruth S\u00e1nchez G\u00f3mez<\/em><strong>, s<\/strong>ecuestrada y desaparecida en setiembre de 1974 junto a su hija <em>Fabiola S\u00e1nchez G\u00f3mez<\/em>, de tres a\u00f1os de edad (todos ellos, antes del inicio del Plan C\u00f3ndor); el escribano <em>Bustos Vergara<\/em><strong>, s<\/strong>ecuestrado en Bolivia y entregado a las autoridades argentinas probablemente el 13 de octubre de 1976, que permanece como desaparecido; <em>Francisca Paz Dora Cabezas Molina<\/em>, secuestrada y desaparecida el 14 de mayo de 1977 en Ituzaing\u00f3, provincia de Buenos Aires; <em>Gustavo Medina Ortiz<\/em>, <strong>un a<\/strong>bogado que fue detenido en Bolivia y enviado a la Argentina donde fue secuestrado -en Salta, donde resid\u00eda- el 10 de octubre de 1975; <em>Cosme Benito Choque<\/em>, empleado del Hospital de Cl\u00ednicas de Buenos Aires, ciudad en la que fue secuestrado y desaparecido el 14 de septiembre de 1976; <em>Sergio Coro Buitrago<\/em>, secuestrado y desaparecido el 11 de septiembre de 1976 en la ciudad de La Plata, presuntamente visto en 1979, en el <em>CCD<\/em> que funcion\u00f3 en la <em>Unidad 9 del Servicio Penitenciario Bonaerense<\/em>, ubicada en La Plata; <em>Mario Ivar Flores V\u00e1zquez<\/em>, hijo de padres bolivianos, secuestrado y desaparecido el 26&nbsp; de mayo de 1976 en Jujuy y visto en el <em>CCD<\/em> que funcion\u00f3 en el <em>Grupo de Artiller\u00eda de Monta\u00f1a N\u00ba 5<\/em> de San Salvador de Jujuy;<em> Rub\u00e9n Ramiro Gonz\u00e1lez Palza<\/em>, <strong>s<\/strong>ecuestrado y desaparecido en enero de 1977 en Gonz\u00e1lez Cat\u00e1n, provincia de Buenos Aires; <em>Oscar Hugo Gonz\u00e1lez de la Vega<\/em><strong>, s<\/strong>ecuestrado en Bolivia y trasladado a la Argentina el 15 de octubre de 1978;&nbsp; fue visto en la delegaci\u00f3n policial de Villaz\u00f3n, provincia de Salta, y permanece desaparecido; <em>Juan Carlos Jord\u00e1n Vercellone<\/em><strong>, se<\/strong>cuestrado y desaparecido el 17 de enero de 1978 en la ciudad de La Plata; <em>Jaime Rafael Lara Torrez<\/em>, <strong>miembro de la comisi\u00f3n directiva del<\/strong>gremio de Educadores de la Provincia &nbsp;de Jujuy (<em>ADEP<\/em>), secuestrado el 28 de mayo de 1976, en su domicilio de San Pedro de Jujuy; hasta los primeros d\u00edas de junio de ese a\u00f1o, la familia lo asisti\u00f3 con alimentos y ropas en dependencias carcelarias y policiales. Desde entonces est\u00e1 desaparecido; <em>Cristina Leyes Taborga<\/em>, secuestrada y desaparecida en &nbsp;lugar y fecha sin especificar; <em>Martha Antonia Mart\u00ednez Molina<\/em>, secuestrada y desaparecida el 14 de mayo de 1977 en Ituzaing\u00f3, provincia de Buenos Aires; <em>V\u00edctor Montano Amezaga<\/em>, secuestrado y desaparecido el 27 de julio de 1976 en San Justo, provincia de Buenos Aires; <em>F\u00e9lix Montano Carvajal<\/em>, secuestrado y desaparecido en fecha sin especificar; <em>Myriam Moreno de Rivera<\/em>, m\u00e9dica secuestrada el 29 de septiembre de 1976 en La Plata; <em>Walter Eduardo Oviedo Morales<\/em>, secuestrado y desaparecido en Ledesma, provincia de Jujuy, el 9 de marzo de 1976; <em>Walter Te\u00f3filo P\u00e9rez Loza<\/em>, estudiante, detenido-desaparecido el 5 de diciembre de 1975 en su domicilio de San Salvador de Jujuy, <em>Griselda Pe\u00f3n Quintana<\/em>, desaparecida en&nbsp; lugar y fecha sin especificar; <strong><em>M\u00e1ximo Rojas Caballero<\/em>, s<\/strong>ecuestrado y desaparecido en agosto de 1976, en Jujuy y visto en la penitenciar\u00eda provincial; <em>Jos\u00e9 Rosenblum<\/em>, secuestrado y desaparecido en agosto de 1977 en lugar sin especificar; <em>Reynaldo L\u00e1zaro S\u00e1enz Bernal<\/em>, secuestrado y desaparecido el 14 de julio de 1976 en C\u00f3rdoba; <em>Gast\u00f3n S\u00e1nchez Zambrano<\/em>, secuestrado y desaparecido en lugar y fecha sin especificar; <em>Erasmo Su\u00e1rez Balladares<\/em>, secuestrado y desaparecido el 19 de abril de 1977 en la Capital Federal; <em>Hugo Alberto Su\u00e1rez<\/em>, hijo de bolivianos, secuestrado y desaparecido el 8 de diciembre de 1976 en La Plata; <em>Marcos Su\u00e1rez Vedoya<\/em>, nieto de bolivianos, secuestrado y desaparecido el 20 de diciembre de 1975 en San Mart\u00edn, provincia de Buenos Aires; <em>Gaby Taborga Carvajal de Leyes<\/em><strong>, s<\/strong>ecuestrada y desaparecida en lugar y fecha sin especificar; <em>Ram\u00f3n Tolaba<\/em>, dirigente campesino secuestrado en Bolivia y entregado a las autoridades argentinas probablemente el 13 de octubre de 1976, quien permanece como desaparecido; <em>Guido Francisco Torres<\/em>, secuestrado y desaparecido el 11 de junio de 1976 en la Capital Federal; <em>Johnny Vargas Orozco<\/em>, secuestrado y desaparecido el 21 de julio de 1976 en Guerrero, provincia de Jujuy y visto en el campo de concentraci\u00f3n de Guerrero; y <em>Jorge Villavicencio<\/em>, m\u00e9dico boliviano, exiliado en la Argentina; secuestrado el 25 de febrero de 1977 en Tucum\u00e1n y asesinado el 7 de abril de ese a\u00f1o en el penal de Sierra Chica, provincia de Buenos Aires.\n\nEl Plan C\u00f3ndor se extendi\u00f3 posteriormente hasta Per\u00fa. En la madrugada del 25 de mayo de 1978, <em>Ricardo Napur\u00ed Schapiro<\/em>, <em>Jos\u00e9 Bravo<\/em>, <em>Justiniano Aspaza Ordo\u00f1ez<\/em>, <em>Alfonso Baella Tuesta<\/em>, <em>Hugo Galdos<\/em>, <em>Humberto Larrain<\/em>, <em>Ricardo D\u00edaz Ch\u00e1vez<\/em>, <em>Javier Canseco Cisneros<\/em>, <em>Genaro Inquieta<\/em>, <em>Ricardo Letts Colmenares<\/em>, <em>Valent\u00edn Pacho Quispe<\/em>, <em>Jos\u00e9 Arce Larco<\/em> y <em>Guillermo Faura Gay<\/em> fueron secuestrados en Lima. Todos eran opositores a la dictadura peruana, cuya cabeza era el entonces general Francisco Morales Berm\u00fadez, y fueron acusados de supuestas \u201cactividades subversivas\u201d. Se los traslad\u00f3 en un avi\u00f3n H\u00e9rcules, esposados y vigilados, al aeropuerto El Cadillal, en Jujuy, donde quedaron secuestrados en el Regimiento de Infanter\u00eda de Monta\u00f1a 20, lugar en el que se los presion\u00f3 para que aceptaran firmar un documento en el cual aparecieran como refugiados recibidos por las Fuerzas Armadas, o como asilados pol\u00edticos. Como se negaron fueron conducidos&nbsp; al s\u00f3tano del Departamento Central de la Polic\u00eda Federal en Buenos Aires, donde los sometieron a tormentos para que aceptaran firmar una solicitud de \u201casilo voluntario dirigido al gobierno democr\u00e1tico de las Fuerzas Armadas\u201d. Finalmente fueron llevados al aeropuerto de Ezeiza, desde donde se los expuls\u00f3 del pa\u00eds. El absurdo episodio constituy\u00f3 una tentativa acordada entre las dictaduras de ambos pa\u00edses, para hacer aparecer como un gobierno abierto y democr\u00e1tico al Estado terrorista que encabezaba Videla.\n\nOtra ciudadana peruana, <em>Mar\u00eda Esther Lorusso Lammle<\/em>, fue secuestrada en la Capital Federal el 14 de mayo de 1976 y permanece desaparecida.\n\nA su vez, varios argentinos fueron v\u00edctimas de la represi\u00f3n en Per\u00fa. <em>Federico Fr\u00edas Alberga<\/em>, o <em>Alberca<\/em>, hab\u00eda sido llevado por personal militar argentino a Lima en la primera semana de junio de 1980, para \u201cmarcar\u201d a exiliados; como intent\u00f3 fugar, fue recapturado y golpeado, el 11 de junio de 1980. Permanece desaparecido. Al d\u00eda siguiente, <em>Mar\u00eda In\u00e9s Raverta<\/em>, que usaba el nombre&nbsp; de <em>Julia In\u00e9s Santos de Acebal<\/em> o <em>Acabal<\/em>, de 33 a\u00f1os, fue secuestrada en la puerta de la Iglesia Matriz del distrito de Miraflores, Lima, y conducida hasta su departamento donde tambi\u00e9n fue secuestrado otro argentino llamado <em>Julio C\u00e9sar Ram\u00edrez<\/em>. <em>Noem\u00ed Gianetti de Molfino<\/em>, una Madre de Plaza de Mayo que se encontraba exiliada en Lima, denunci\u00f3 el hecho a un diputado electo, <em>Antonio Meza Cuadra<\/em>, al que solicit\u00f3 ayuda porque se sent\u00eda vigilada. Cuando este arrib\u00f3 al domicilio de <em>Gianetti de Molfino<\/em> junto a otros legisladores, la Madre ya hab\u00eda sido secuestrada. Un periodista holand\u00e9s, <em>Robert Sprenkls<\/em>, presenci\u00f3 el hecho. En un primer momento tanto las autoridades peruanas como las argentinas negaron el hecho. Posteriormente, el 19 de junio de 1980, el gobierno peruano informaba que <em>Julia In\u00e9s Santos de Acebal<\/em>, <em>Ram\u00edrez<\/em>,<em> Gianetti de Molfino<\/em> y otras dos personas, a quienes sindicaba como miembros de la conducci\u00f3n de <em>Montoneros<\/em>, hab\u00edan ingresado ilegalmente al pa\u00eds, siendo interceptados y entregados a las autoridades bolivianas. Aunque la presidenta de Bolivia, <em>Lydia Gueiler<\/em>, neg\u00f3 el hecho, pudo reconstruirse que la entrega habr\u00eda ocurrido el 17 de junio, y que en los interrogatorios bajo tortura dos de los detenidos hab\u00edan fallecido. El cuerpo sin vida de <em>Noem\u00ed Gianetti de Molfino<\/em> aparecer\u00eda en un hotel de Madrid, Espa\u00f1a, el 21 de julio de 1980, en una habitaci\u00f3n que hab\u00eda sido rentada por tres argentinos. La dictadura intent\u00f3 presentar el hecho como la muerte de una presunta desaparecida, pero el esc\u00e1ndalo internacional se\u00f1alaba claramente la participaci\u00f3n de los servicios argentinos, bolivianos y peruanos en el hecho. El <em>C\u00f3ndor<\/em> hab\u00eda extendido sus siniestras alas hasta Espa\u00f1a.\n\nLa presunta muerte de <em>Carlos Maguid<\/em>, un ex dirigente montonero exiliado en Lima, que fue secuestrado entre las 10.30 y las 11.15 horas del 12 abril de 1977, forma parte tambi\u00e9n de los cr\u00edmenes atribuidos a la concertaci\u00f3n represiva.\n\n<strong><u>Los imputados por el <em>C\u00f3ndor<\/em><\/u><\/strong>\n\nArgentina, tras la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica de 1983, inici\u00f3 la revisi\u00f3n de su pasado, en un proceso que tuvo sus altos y sus bajos. A los primeros juicios, que condenaron a los integrantes de las dos primeras Juntas Militares del Estado terrorista y a <em>Ram\u00f3n Camps<\/em> y sus subordinados, los siguieron las funestas leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que junto a los indultos posteriormente decretados por el presidente Menem, parecieron construir un muro de impunidad imposible de ser derrumbado. Sin embargo, la lucha de los organismos de Derechos Humanos, que llevaron sus denuncias ante el sistema interamericano de protecci\u00f3n de derechos humanos, y ante distintos tribunales europeos, fue horadando la muralla y provocando grietas que mostraron que era posible actuar en nombre de la memoria, la verdad y la justicia. A ese empe\u00f1o contribuy\u00f3 que Baltasar Garz\u00f3n, entonces magistrado espa\u00f1ol, asumiera los principios de la justicia universal y reclamara la extradici\u00f3n de los criminales de lesa humanidad que hab\u00edan perpetrado sus delitos en Am\u00e9rica del Sur.\n\nFruto de esta situaci\u00f3n fue el primer juicio celebrado en la Argentina que puso al descubierto la coordinaci\u00f3n represiva, en donde se conden\u00f3 a Manuel Arancibia Clavel, por el asesinato de Carlos Prats y su esposa Sof\u00eda Cuthbert, hecho anterior a la puesta en marcha del <em>C\u00f3ndor<\/em>. En ese proceso se estableci\u00f3 el principio de la imprescriptibilidad de los cr\u00edmenes de lesa humanidad.\n\nPosteriormente, tras la asunci\u00f3n del gobierno por N\u00e9stor Kirchner el 25 de mayo de 2003, la decisi\u00f3n pol\u00edtica del presidente de colocar a los derechos humanos como centro de su acci\u00f3n de gobierno y de impulsar la nulidad de las leyes del perd\u00f3n, posibilitaron la reapertura de los juicios. Y pese a los escollos que el proceso de Memoria, Verdad y Justicia se vio obligado a enfrentar, muchos de ellos colocados desde el propio Poder Judicial, poco a poco se fueron acumulando condenas que establecieron no s\u00f3lo que los cr\u00edmenes cometidos eran de lesa humanidad, y por lo tanto imprescriptibles, sino que hab\u00edan ocurrido en el marco de un proceso con caracter\u00edsticas genocidas.\n\nEl Plan C\u00f3ndor qued\u00f3 sometido a juicio. Varios expedientes fueron abiertos en relaci\u00f3n a los cr\u00edmenes de la coordinaci\u00f3n represiva. El de mayor relevancia fue el que juzg\u00f3 los hechos acontecidos en el <em>CCD<\/em> <em>Automotores Orletti<\/em>. El Tribunal Oral Federal N\u00ba 1 de la ciudad de Buenos Aires, en su sentencia del 31 de mayo de 2011, conden\u00f3 a Ra\u00fal Antonio Guglielminetti, Honorio Carlos Mart\u00ednez Ruiz, Eduardo Alfredo Ruffo y Eduardo Rodolfo Cabanillas a distintas penas que fueron desde la prisi\u00f3n perpetua a los veinte a\u00f1os de prisi\u00f3n.\n\nDijo el Tribunal en su fallo, sobre la mec\u00e1nica de los hechos, que \u201c<em>Qued\u00f3 demostrado a lo largo del juicio que las v\u00edctimas de \u2018Automotores Orletti\u2019 eran secuestradas en su gran mayor\u00eda de sus propios domicilios o en la v\u00eda p\u00fablica. En esos operativos numerosos hombres armados y vestidos de civil proced\u00edan al apresamiento de las personas y tras encapucharlas o taparles los ojos con otras prendas, proced\u00edan a trasladarlas al centro clandestino de detenci\u00f3n por medio de distintos veh\u00edculos. Cabe agregar que estas detenciones se llevaban a cabo no s\u00f3lo con el empleo de armas, sino tambi\u00e9n en su mayor\u00eda mediante amenazas y golpes<\/em>\u201d.\n\nCit\u00f3 luego a Eugenio Ra\u00fal Zaffaroni, quiz\u00e1s el m\u00e1s relevante jurista argentino, para caracterizar el proceso que sufrieran los pa\u00edses del Cono Sur, al referirse a las \u201c<em>\u2026dictaduras y reg\u00edmenes militares que practicaron el terrorismo de estado con inusitada crueldad, en especial en el cono sur..<\/em>. <em>En cuanto a los <strong>disidentes<\/strong>, implementaron dos formas de ejercicio del poder punitivo traducidas en un desdoblamiento del sistema penal: un <strong>sistema penal paralelo <\/strong>que los eliminaba mediante detenciones administrativas ilimitadas\u2026y un <strong>sistema penal subterr\u00e1neo<\/strong>, que proced\u00eda a la eliminaci\u00f3n directa por muerte y desaparici\u00f3n forzada, sin proceso legal alguno<\/em>\u2026 <em>su car\u00e1cter diferencial fue el montaje del mencionado <strong>sistema penal subterr\u00e1neo<\/strong>, sin precedentes en cuanto a crueldad, complejidad, calculad\u00edsima planificaci\u00f3n y ejecuci\u00f3n, cuya analog\u00eda con la <strong>soluci\u00f3n final <\/strong>es innegable. Mediante este aparato cometieron miles de homicidios, desapariciones forzadas, torturas, tormentos, secuestros, cr\u00edmenes sexuales, violaciones domiciliarias, da\u00f1os e incendios, intimidaciones, robos, extorsiones, alteraciones de estado civil, etc., sin ninguna base normativa, incluso dentro de su propio orden <strong>de facto<\/strong><\/em>.\u201d (ver Eugenio Ra\u00fal Zaffaroni, \u201cEl enemigo en el derecho penal\u201d, Bs. As., Ediar, 2006, p\u00e1gs. 49\/50, resaltados en el original).\n\nAgregaba el fallo que \u201c\u2026<em>la aplicaci\u00f3n de tormentos no s\u00f3lo respond\u00eda a la obtenci\u00f3n de informaci\u00f3n que impon\u00eda el circuito represivo, sino que todos los m\u00e9todos referenciados tambi\u00e9n estaban dirigidos a la cosificaci\u00f3n de los detenidos y la imposici\u00f3n del terror, a trav\u00e9s de la cual se anulaban sus capacidades motrices y mentales<\/em>\u201d para agregar que \u201c<em>en funci\u00f3n de los relatos que efectuaron los sobrevivientes durante el debate, podemos destacar, entre los padecimientos ps\u00edquicos sufridos por los detenidos, las amenazas permanentes de muerte o de ser castigados; las humillaciones, insultos y dem\u00e1s comentarios con que los guardias hostigaban continuamente a los detenidos; y el antisemitismo expresamente manifestado por algunos guardias que agravaba la situaci\u00f3n de aquellos detenidos que profesaban la religi\u00f3n jud\u00eda o que simplemente ten\u00edan apellido con dicho origen, lo que derivaba no s\u00f3lo en un maltrato f\u00edsico m\u00e1s gravoso, sino en la humillaci\u00f3n verbal constante por su sola condici\u00f3n de pertenencia a dicha colectividad<\/em>\u201d\n\nVolvieron luego a citar a Zaffaroni, para establecer que \u201c<em>En el Cono Sur, tomando como pretexto la violencia pol\u00edtica en la Argentina\u2026las fuerzas armadas se rodearon de ide\u00f3logos\u2026que les ayudaron a alucinar una guerra y se degradaron a fuerzas policiales de ocupaci\u00f3n del propio territorio, aplicando todas las t\u00e9cnicas del colonialismo franc\u00e9s contra sus propias poblaciones. El resultado fueron las masacres de los a\u00f1os setenta del siglo pasado, con miles de muertos, torturados, presos, exiliados y desaparecidos<\/em>\u2026\u201d (cfr. Eugenio Ra\u00fal Zaffaroni: \u201cLa palabra de los muertos. Conferencias de criminolog\u00eda cautelar\u201d, Ediar, Bs. As., 2011, p\u00e1g. 445).\n\nOtros procesos toman como objetivo central el esclarecimiento de los cr\u00edmenes cometidos en el marco de la concertaci\u00f3n represiva. Al cierre de estas palabras, se lleva adelante el juicio oral y p\u00fablico por el Plan C\u00f3ndor, en el que se encuentran imputados Santiago Omar Riveros, Eduardo Samuel De L\u00edo, Carlos Humberto Caggiano Tedesco, Antonio Va\u00f1ek, Carlos Tragant, Bernardo Jos\u00e9 Men\u00e9ndez, Jorge Carlos Olivera R\u00f3vere, Eugenio Gua\u00f1abens Perell\u00f3, Jos\u00e9 Ram\u00f3n Lobaiza, Felipe Jorge Alespeiti, N\u00e9stor Horacio Falc\u00f3n, Federico Antonio Minicucci, Enrique Braulio Olea, Horacio De Verda, Jos\u00e9 Julio Mazzeo, Reynaldo Benito Antonio Bignone, Rodolfo Emilio Feroglio, Luis Sadi Pepa, Mario Alberto G\u00f3mez Arenas, Juan Avelino Rodr\u00edguez y Manuel Cordero Piacentini, este \u00faltimo un militar uruguayo extraditado por Brasil. Al mismo tiempo, los tribunales uruguayos autorizaron la extradici\u00f3n de otros militares de esa nacionalidad, Jos\u00e9 Nino Gavazzo, Ricardo Arab, Ernesto Soca y Luis Maurente, para ser juzgado por la apropiaci\u00f3n de Sim\u00f3n Riquelo. Dicha medida todav\u00eda no se ha concretado.\n\nJorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ram\u00f3n Agosti, que comandaron la primera junta militar que abri\u00f3 las puertas del infierno, eludieron la condena por el C\u00f3ndor por haber fallecido anteriormente. Lo propio ocurri\u00f3 con otros imputados, como Rub\u00e9n Visuara, N\u00e9stor Guillamondegui, An\u00edbal Gordon y Albano Harguindeguy.\n\nSin embargo, parece claro que la hora de la justicia, al menos en la Argentina, est\u00e1 llegando plena de vigor. Y en otro plano, lo que antes fuera un espacio de coordinaci\u00f3n represiva que uni\u00f3 a las dictaduras del Cono Sur en un plan criminal, se ha transformado en un acuerdo de promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de derechos humanos, plasmado en la <em>Reuni\u00f3n de Altas Autoridades de Derechos Humanos y Canciller\u00edas del MERCOSUR y Estados Asociados<\/em> (<em>RAADH<\/em>), en cuyo seno funciona la <em>Comisi\u00f3n Permanente de Memoria, Verdad y Justicia<\/em> que en su XX Reuni\u00f3n estableci\u00f3 la creaci\u00f3n de un <em>Grupo T\u00e9cnico de Obtenci\u00f3n de Datos, Informaci\u00f3n y Relevamiento de archivos de las coordinaciones represivas del Cono Sur y en particular de la Operaci\u00f3n C\u00f3ndor<\/em>.\n\nA modo de colof\u00f3n, tal vez deber\u00edamos pensar en el rescate del C\u00f3ndor, un ave que en la memoria de los argentinos estuvo una vez ligada a las campa\u00f1as libertadoras de Jos\u00e9 de San Mart\u00edn y Sim\u00f3n Bol\u00edvar y no a los cr\u00edmenes perpetrados en las d\u00e9cadas de 1970 y 1980. Acaso haya llegado la hora de llamar a las cosas por su nombre, y encontrar detr\u00e1s de aquel proceso genocida la decisi\u00f3n macabra de un \u00e1guila imperial\n\n<a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Diferenciamos lo ocurrido en materia represiva hasta el 24 de marzo de 1976, como hechos de terrorismo de Estado, en tanto las violaciones de derechos humanos se llevaron adelante si no como pol\u00edtica de todo el aparato estatal, s\u00ed con la participaci\u00f3n o el apoyo de parte de ellas (integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, o en el caso de la banda parapolicial Triple A, del Ministerio de Bienestar Social y de cuadros de la Polic\u00eda Federal), mientras que el golpe militar todas las estructuras estatales fueron puestas al servicio del plan criminal de exterminio, transform\u00e1ndose entonces en un Estado terrorista (ver Eduardo Luis Duhalde: \u201cEl Estado terrorista argentino. 15 a\u00f1os despu\u00e9s\u201d, EUDEBA, Buenos Aires 1999).\n\n<a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> El 22 de agosto de 1963 hab\u00eda desaparecido en Buenos Aires el sindicalista metal\u00fargico Felipe Vallese, considerado como la primera v\u00edctima peronista de ese m\u00e9todo represivo. Otras desapariciones ocurrieron durante la dictadura de 1966 a 1973, y tambi\u00e9n en el per\u00edodo comprendido entre la muerte de Per\u00f3n y el golpe de estado de 1976.<\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Argentina: Entre \u00e1guilas y c\u00f3ndores. 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